El cinismo es una de
las manifestaciones más radicales de la filosofía socialista y también de las
más incomprendidas. Los cínicos consideran que la forma de vivir es parte
fundamental de la filosofía e inseparable de su manera de pensar.
Sin embargo, no todos
los integrantes de este movimiento tienen las mismas actitudes externas ni los
mismos comportamientos, por lo que a veces se habla de filosofía cínica, otras
veces de actitud cínica y otras simplemente de locura. O sea, el socialismo son
ciclos que van de mal en peor.
Que el dueño de los
socialistas, Pedro Sánchez, berree preguntando en los medios de comunicación de
sus dominios eso de: "Sr. Rajoy, ¿Cuándo es el debate de investidura? El
magnate socialista sabe que la investidura es imposible y, en cambio, no da
valor a su propia humillación. Pedro Sánchez puede cantar misa, pero como que
no es cura, la misa no será válida. Si Rajoy presenta los presupuestos y otros
trámites de máxima urgencia con 138 diputados, al iracundo/amo del PSOE le
faltan cojones para votar en contra.
Pienso que así lo hará
el bueno de Rajoy y, posteriormente, convocará elecciones generales. A estos desagradables hay que jugarles con su
propio estilo y una vez humillados pisarles el cuello sin pena y con gloria.
Mariano Rajoy ha
intentado sin éxito este martes convencer a Pedro Sánchez de que abandone el
‘no’ y facilite su reelección como presidente del Gobierno. “Si Sánchez se
mantiene en el ‘no’, volveremos a repetir las elecciones. Lo saben todos los
españoles”, ha dicho el líder del PP, que ha presionado a su contrincante
mediante la hipotética convocatoria de unos nuevos comicios. Serían los
terceros en un año y en los que, en principio, los socialistas tendrían más que
perder que los conservadores. El político gallego ha comentado que Sánchez no
ha sido “receptivo”. “No solo se ha negado a un acuerdo, sino también a
intentarlo”, ha sentenciado.
Mariano Rajoy ha
intentado sin éxito este martes convencer a Pedro Sánchez de que abandone el
‘no’ y facilite su reelección como presidente del Gobierno. “Si Sánchez se
mantiene en el ‘no’, volveremos a repetir las elecciones. Lo saben todos los
españoles”, ha dicho el líder del PP, que ha presionado a su contrincante
mediante la hipotética convocatoria de unos nuevos comicios. Serían los
terceros en un año y en los que, en principio, los socialistas tendrían más que
perder que los conservadores. El político gallego ha comentado que Sánchez no
ha sido “receptivo”. “No solo se ha negado a un acuerdo, sino también a
intentarlo”, ha sentenciado.
Tras explicar que
quiere que su futuro Gobierno funcione mediante el entendimiento de las fuerzas
“constitucionalistas” (“algo especialmente recomendable estos días”, ha
añadido, en referencia al último desafío independentista llegado del
Parlament), el presidente en funciones ha explicado que ha ofrecido al líder
socialista una negociación “con varios grupos de trabajo” basada en tres
posibles documentos. Por un lado, el que el PP remitió a los grupos poco
después de las elecciones del 26 de junio, que era un compendio de su programa
electoral. Por otro, el pacto al que llegaron el PSOE y Ciudadanos a finales de
febrero, cuando Sánchez intentó sin éxito su investidura. Y por último, las
propias propuestas de los socialistas fijadas en una resolución del comité
federal de finales de diciembre, en el que abogaron por llegar a ocho grandes
acuerdos en materias como la recuperación, la educación, la reforma
constitucional y las políticas sociales.
Crónica de otro día.
“FÓRMULAS DE COLABORACIÓN
PARLAMENTARIA”
“Estoy dispuesto a
negociar todo el tiempo que haga falta”, ha explicado Rajoy, que también ha
desmentido la versión que pocos minutos antes había dado Sánchez sobre el
encuentro. El líder del PP no solo ha ofrecido al secretario general del PSOE
un Gobierno de coalición, sino también, ha explicado el propio Rajoy, “diversas
fórmulas de colaboración parlamentaria”.
“Le he trasladado al
señor Sánchez la gravedad de la situación y la urgencia de formar Gobierno.
Esto es lo que esperan los españoles y lo que ansían los europeos. España
necesita un Gobierno por urgencia económica, imagen institucional e
internacional y por la certidumbre que esperan nuestros compatriotas. Un
Gobierno que apruebe el presupuesto, el techo de gasto, que atienda los
compromisos con la UE y haga frente a los desafíos del independentismo”, ha
explicado Rajoy.
El jefe del Ejecutivo
en funciones sigue empeñado en mantener la incógnita de si se presentará a la
investidura y no ha querido responder una pregunta sobre la posibilidad de
acudir a una votación para perderla, con el objetivo no solo de poner en marcha
el reloj (para que se pudieran convocar las terceras elecciones al cabo de dos
meses), sino también con el ánimo de “reblandecer” al PSOE y Ciudadanos. “En la
operación reblandecimiento es en la que estoy ahora”, ha contestado.
El dirigente del PP,
que ya tiene fijada la reunión con Albert Rivera, de Ciudadanos, para mañana,
ha explicado que también se quiere volver a ver con otros partidos, aunque no
sean afines y no les vaya a pedir su apoyo. “Quiero hablar con todo el mundo”,
ha enfatizado.
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