Quienes más le conocen saben que Leo lo ha pasado mal. Sin embargo, admiten que eso no hace peligrar, al menos a corto plazo, su continuidad en el Barça. Es feliz a nivel deportivo, en el club se siente valorado y ha logrado una química muy especial con sus compañeros de delantera,Neymar y Suárez. En el caso del uruguayo, además, la relación va más allá del terreno de juego y el vestuario.
Como cada año, Leo recibe insinuaciones para cambiar de aires. Clubs con mucho dinero y que quieren crecer nunca le pierden de vista. El último ha sido el United, pero también están ahí Chelsea, City y PSG. Pero a día de hoy, Leo es feliz en el Barça y eso es lo que más pesa, para alegría de los culés. Tiene contrato hasta 2018 y el club desea renovarle al menos hasta 2022, para inaugurar con él el nuevo Camp Nou.
La familia espera la sentencia del juicio para agosto. Y creen que Leo será absuelto. Su padre también cree que saldrá bien parado porque él pagó a unos abogados (los Juárez) que le garantizaron que lo que hacían se ajustaba a derecho, algo que estos asesores han mantenido en el juicio. La lógica dice que Leo será absuelto. Todo lo que no sea eso, sí que puede ser peligroso.
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