Mostrando entradas con la etiqueta Torrejón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Torrejón. Mostrar todas las entradas

A Irene Montero, nadie le quiere en política ni fuera de ella. Se consuela volando con el Falcon de Pedro Sánchez.

 


A Irene Montero, nadie le quiere en política ni fuera de ella. Se consuela volando con el Falcon de Pedro Sánchez.                    

Montero usó el Falcon para un trayecto de 43 minutos de Washington a Nueva York

El avión del Gobierno regresó a Torrejón el sábado por la mañana, pero se desconoce si con toda la delegación. Igualdad ocultó las fechas exactas del viaje

 

La ministra de Igualdad, Irene Montero, usó el Falcon para un recorrido de 43 minutos entre Washington y Nueva York. Según ha podido saber THE OBJECTIVE, el avión del Gobierno llevó a Montero y sus tres acompañantes de Washington al aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York entre las 8.07 y las 8.50 horas de la mañana (hora de EEUU) del pasado jueves. El Falcon regresó a España en un vuelo que despegó de Nueva York a las 18.58 horas del viernes y aterrizó a España a las seis de la mañana, después de una parada técnica en Halifax. Queda por ver si la ministra y su séquito regresaron con el mismo avión, o si ellas o algunas de ellas se quedaron en Estados Unidos para regresar con otro vuelo comercial días después.

  Por Juan Pardo

juanpardo15@gmail.com

Blog de Juan Pardo

El viaje de Irene Montero empezó el pasado martes 28 de junio por la noche en la base militar de Torrejón de Ardoz. Ahí la ministra, la secretaria de Estado de Igualdad, Ángela Rodríguez, la asesora de Igualdad, Isa Serra, y su jefa de prensa se subieron en el Falcon con matrícula AME4545. Llegaron al aeropuerto de Lajes, muy cerca de Washington, el día siguiente, poco antes de las tres de la madrugada, después de una parada técnica en las Islas Azores. Ahí se quedaron hasta el jueves, cuando a las ocho de la mañana volvieron a volar por un trayecto exprés de tan solo 43 minutos para llegar a Nueva York, según ha podido saber este diario.

 

Durante su estancia, Irene Montero y su séquito se reunieron con la directora ejecutiva del Consejo de Políticas de Género de la Casa Blanca, Jennifer Klein, y con el asistente adjunto de presidente de EEUU, Chiraag Bains. Igualdad informó de una reunión de trabajo con la líder de ONU Mujeres, Sima Sami Bahous, y con representantes de varias organizaciones de defensa de los derechos sexuales y reproductivos, para el día siguiente en Nueva York. No obstante, este diario registró sendas peticiones de información el pasado viernes para que desde Igualdad detallaran el día de regreso de la ministra, y no obtuvo ninguna respuesta.

 

Ahora este diario ha tenido acceso al organigrama de los vuelos del Falcon del Gobierno, del que se desprende que Montero salió de España pocas horas después de la polémica rueda de prensa en la que la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, le impidió dar su opinión sobre la muerte de más de 30 inmigrantes en la valle de Melilla. Y que también lo hizo poco después del Consejo de Ministros que aprobó una de sus leyes estrella, la conocida como Ley trans.

 

No obstante, quedan todavía muchas preguntas en el aire sobre este traslado que el Ministerio de Igualdad mantiene casi bajo secreto. Por ejemplo, se ignora si Montero y sus acompañantes regresaron realmente a España el pasado sábado, o si por alguna razón dejaron que el Falcon volviera con su tripulación, mientras ellas se quedaron de estancia en Nueva York. Sí se sabe que la ‘número dos’ de Montero, Isa Serra (nombrada poco después de su condena judicial), estuvo en la reunión de la ejecutiva de Podemos por la mañana de este lunes.

 

Tampoco se sabe el coste de toda la operación, aunque se entiende que el ministerio solo haya pagado los gastos durante la estancia oficial del Falcon, que coincidió con los encuentros oficiales de los altos cargos de Igualdad. Es decir, las noches del miércoles y el jueves, y el viernes hasta el mediodía. En su último viaje al extranjero, por ejemplo, Montero y su séquito de tres colaboradores prefirieron seguir todo el fin de semana en Chile. Regresaron a Madrid el lunes y dicho trasladó implicó un gasto de más de 8.000 euros para las arcas públicos, en concepto de reserva del alojamiento y billetes de avión, tal y como desveló en exclusiva THE OBJECTIVE.

 

Entonces, la ministra llegó a Santiago de Chile gracias al avión oficial de Felipe VI. Pero mientras que él regresó pocas horas después de la toma de posesión de Gabriel Boric, Montero y su séquitos se quedaron unos días más. Volvieron con una compañía comercial con billetes pagados por el ministerio. Lo mismo hizo la ministra Yolanda Díaz, que se sumó in extremis a la delegación oficial, aunque a diferencia de Montero ha evitado informar sobre el coste real de su estancia.

 

Ninguna nota informativa oficial

Para criticar el traslado y la polémica generada por las fotos difundidas en las redes por Montero y sus asesoras, los populares hablan de «viaje de fin de curso»: unas «vacaciones gratis total» con «fotos con las amigas en los sitios emblemáticos» de la ciudad. Un diputado y el Partido Popular ya han registrado varias preguntas parlamentarias para aclarar los días exactos en los que Montero permaneció en Estados Unidos, y el coste de dicho viaje.

 

Los morados intentan frenar las críticas apuntando que otros dirigentes, de todos los partidos políticos, también se han fotografiado en sus viajes oficiales a Estados Unidos. La oposición, sin embargo, quiere saber con luz y taquígrafo todos los detalles del viaje. Mientras que este diario constata que, al igual que ocurrió en el último traslado a Chile, el Ministerio de Igualdad todavía no ha publicado ninguna nota informativa oficial sobre los encuentros de la ministra, su contenido y sus logros.

 

Podemos rechazará en el Congreso la llegada de más destructores americanos a Rota


Un milagro salva la vida de Pedro Sánchez y su equipo cuando viajaban en avión a Murcia.



¿Por qué el avión ha despegado de la base aérea de Torrejón si este tipo de vuelos fueron trasladados definitivamente al aeropuerto, Adolfo Suárez?

Normalmente los aviones suelen volar a 32.000 pies unos 10.000 metros de altitud y....mucha su suerte, en este caso, volaba a menos de 900. 

El secretario general y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha tenido que cancelar su visita prevista a Los Alcázares este mediodía por problemas técnicos con el avión que lo desplazaba desde Madrid. En un caso como este ni las gafas de sol le hubiesen salvado. Normalmente, los aviones viajan a 32.800 pies unos 10.000 metros. En este caso, Pedro viajaba solo a 3.000 pies (900 metros)

Como ya nos han indicado varias veces la tripulación tenga que enfrentarse a una despresurización, como en el caso que nos ocupa, es algo muy improbable, pero en caso de que ocurra, el piloto y los pasajeros deben llevar a cabo una serie de medidas y tener claro cómo manejar la situación sin mayor peligro. La despresurización se produce cuando el aire presurizado de la cabina comienza a salir del avión de forma inmediata.  No siempre que esto ocurre los pasajeros son succionados, de hecho es algo muy infrecuente. El aire comenzará a salir a través de la brecha que se haya producido en la nave, las mascarillas se descolgarán sobre los asientos de los pasajeros y, por suerte, el piloto comenzará a actuar con total seguridad. A la altura a la que viajan los aviones (a partir de los 900 metros) no es viable respirar con normalidad, por lo que las naves están acondicionadas para que podamos viajar con oxígeno. Es por esto por lo que, cuando se produce una brecha, el aire “respirable” abandona la cabina y los ocupantes necesitan la ayuda de las mascarillas para respirar. La misión del piloto es comenzar a descender hasta una altura donde haya más oxígeno y llevar a cabo un aterrizaje de emergencia. Que el aterrizaje sea seguro no significa que sea agradable, ya que es ruidoso, agitado, puede entrar niebla en la cabina y los pasajeros pueden sufrir hipoxia (deficiencia de oxígeno en la sangre). Se trata de una situación peligrosa que por suerte los pilotos están preparados para afrontar, por lo que lo normal es que a más 900 metros de altitud no valgan ni los rezos, ya que la implosión (Hundimiento y rotura hacia dentro de las paredes de un recipiente cuya presión es inferior a la del exterior) de la cabina es inminente y el resto del aparato….