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La gran mentira del sanchismo sobre la condonación de la deuda.

 

El engaño del "perdón" de la deuda

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante una rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, a 2 de septiembre de 2025, en Madrid (España).
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante una rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, a 2 de septiembre de 2025, en Madrid (España). | EFE

El gobierno aprobó el pasado martes el anteproyecto de ley que permitirá la condonación de una parte de la deuda de las comunidades autónomas de régimen común. En la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ante la negativa del PP a aceptar la propuesta, se preguntó: "¿Quién va a decir que no a que se le perdone parte de la deuda? ¿Qué familia española, si se le plantea una condonación de su hipoteca, va a decir que no?".

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El gobierno, como si fuera un mago o un ilusionista, ha fabricado la ficción de que las deudas se pueden borrar como si fueran las manchas en una camisa. Le devuelvo a la ministra Montero su falaz argumentación: ¿Por qué un gobierno que puede perdonar una parte de la deuda no la perdona toda de una vez?

Mientras que en Francia el gobierno de Bayrou está a punto de caer por la propuesta de recortar el gasto insostenible de las pensiones, aquí, en España, Pedro Sánchez se permite el lujo de "perdonar" una parte de la deuda a las comunidades autónomas. Y luego nos quejamos.

El trampantojo del gobierno con su Anteproyecto de ley y sus argumentos casi infantiles tiene como fin ocultar la realidad: la condonación de la deuda es una de las condiciones que le puso ERC a Sánchez hace casi dos años para apoyar su investidura. En el texto, firmado por ERC y el PSOE, se decía: "Con el fin de sanear la situación financiera de la Generalitat y facilitar su vuelta a la financiación en los mercados de deuda, se procederá a tramitar una modificación legal de alcance general para todas las Comunidades Autónomas de régimen común que permita la asunción por parte del Estado de parte de la deuda autonómica con este, originada por el impacto negativo del ciclo económico... Esta operación supondrá la asunción del entorno del 20% de la deuda viva en el momento de ejecución de este acuerdo y supondrá unos 15.000 millones de euros de la deuda de Cataluña y supondrá un ahorro de en torno a 1.300 millones de euros en intereses".

El tiempo ha pasado y ERC ha exigido que se cumpla esta parte del pacto si Sánchez quiere que los diputados republicanos sigan dándole su apoyo en el Congreso.

Una vez que la cifra a condonar a Cataluña estaba ya establecida, los técnicos de Hacienda se han puesto manos a la obra para diseñar un sistema que dé como resultado la cifra exigida para la Generalitat y, al mismo tiempo, en el que las demás autonomías no se sientan del todo discriminadas. La cifra total de condonación supera los 83.000 millones de euros, cantidad que pasa de figurar en el pasivo de las autonomías, a engrosar la deuda pública del Estado. La deuda, no desaparece, sencillamente el pagador es otro: ahora somos todos los españoles quienes asumimos de forma solidaria el despilfarro de algunas autonomías.

La condonación de una parte de la deuda supone premiar a las comunidades más irresponsables, empezando por Cataluña

El sistema de reparto de la quita es muy complejo, pero, al final, a Cataluña se le "perdonarán" 17.104 millones de euros, un poquito más de lo que pedía ERC. Sin embargo, en número absolutos, la comunidad que saldría más beneficiada sería Andalucía, con 18.791 millones. Da la casualidad de que la ministra Montero será la candidata del PSOE a presidir la Junta de Andalucía en las elecciones que tendrán lugar el año que viene.

El gobierno, siempre dispuesto a trampear a su contrincante, se hace el siguiente planteamiento: si las comunidades del PP aceptan la quita, se vendrá abajo el argumento de que esta reforma se ha hecho para beneficiar sólo a Cataluña; pero, si no lo acepta, cosa que era lo más probable y que es lo que en efecto va a suceder, Montero podrá utilizar en Andalucía el argumento de que, con tal de perjudicar al gobierno, el PP está dispuesto a fastidiar a los andaluces. Un poco retorcido, pero es así.

En teoría (lo dice la Autoridad Fiscal en incluso el texto del Anteproyecto de ley), el dinero ahorrado en intereses de la deuda no se puede utilizar para aumentar el gasto, sino que tiene que ir destinado a reducir el déficit. Pero tanto el presidente Sánchez (en su entrevista con Pepa Bueno), como la propia ministra de Hacienda han proclamado que ese ahorro de intereses (casi 7.000 millones) se podrá destinar a gastar más. Gastar, gastar, gastar,...

El sistema fabricado para contentar a los independentistas de ERC premia, de hecho, a las autonomías más derrochadoras, mientras que castiga a las que han sido más prudentes a la hora de administrar el dinero de los ciudadanos. Un ejemplo: la deuda por habitante en Cataluña supone 11.960 euros, mientras que en Madrid es de 6.100 euros. Sin embargo, el sistema castiga a Madrid por haber bajado impuestos, mientras que prima a Cataluña ¡por que los ha subido!. ¿Es esto racional?

Por otra parte, la condonación se lleva a cabo cuando todavía no está definido el sistema fiscal propio para Cataluña, otra de las concesiones a los independentistas. Pero lo más grave es que tendrá lugar sin que todavía esté sobre la mesa el nuevo sistema de financiación para todas las comunidades autónomas. En fin, un auténtico dislate.

Lo único bueno que tiene el Anteproyecto es que se tendrá que aprobar en el Congreso y el gobierno aún no tiene atada la mayoría que necesita para que se lleve a cabo este "perdón" de la deuda.

Pero, mientras tanto, el gobierno sigue creando la ficción de hay manga ancha para todo, que la deuda se puede borrar porque "el dinero público no es de nadie", frase antológica de Carmen Calvo que resume toda una filosofía de irresponsabilidad de los políticos en la gestión pública, y que tan bien le cuadra a Sánchez y a sus compañeros de viaje.

María Jesús Montero, la lozana andaluza, más que un sargento de hierro es un cadáver político.

 



María Jesús Montero parecía que esperaba a Sánchez en Sevilla para cantarle la saeta que no le ha cantado nadie todavía, y miren que lo va pidiendo nuestro presidente con su cara de cristo de prendimiento, algo confuso o incongruente entre romanos judaizantes de Triana y huertos andaluces de gladiolos y pimientos. Están todos en Sevilla, huyendo de los romanos de la UCO, del sanedrín del Supremo, de los periódicos, de la verdad, de la gente, de lo que venga. Están todos en Sevilla, haciendo como una Semana Santa en verano, que da mucho calor sólo pensarlo, socialistas consumidos y ministros con la mano quemada, como un guiri con ampollas. Están allí porque la ONU ha tenido a bien montarle a Sánchez una especie de parque acuático del multilateralismo en el que refrescarse, pero yo creo que lo que van preparando los sanchistas es el exilio. La primera, María Jesús Montero, que parece una de esas señoras que van preparando el nicho con mucho tiempo y cuidado, como un patio andaluz.

 María Jesús Montero defiende a Sánchez como una madre del socialismo desde su casapuerta andaluza, donde se siente poderosa de tradición y porte, justo como una madre andaluza. Hace declaraciones en FIBES, el Palacio de Congresos de Sevilla, donde yo vi a Susana Díaz casándose con toda la herencia aciaga del socialismo andaluz como la que se casa con un torero, y hace entrevistas en El Correo de Andalucía, donde la sacan como a una infanta en la Plaza de España (es un periódico así como monárquico del socialismo andaluz, que ciertamente fue una monarquía con sus retratistas y todo). Lo que pasa es que yo no puedo ver a Montero como sanchista, al menos como pueda serlo Bolaños, salvado por Sánchez del club de ajedrez para que se tome las crueles venganzas de los frikis de club de ajedrez (yo lo veo un poco como la Carrie de Stephen King pero con clarinete y ministerio). Montero es más, es como la veterana que salva al sanchismo de la improvisación y la bisoñez, como un viejo agente de un KGB socialista. 

 María Jesús Montero, vieja guardia, viejas armas, representa la conjunción del sanchismo con el socialismo andaluz, esa máquina de fabricar sentimentalidad y mendrugos, clientelismo y resignación, superioridad e inferioridad, señoritos muertos y señoritos vivos, menesterosos felices y menesterosos preocupados, y que así consiguió gobernar más tiempo que Franco. En realidad, fue el socialismo andaluz el que inventó lo de vivir del relato, que Andalucía seguía atrasada, pobre y en barbecho pero al menos no gobernaba la derecha con sus jacas, esa derecha que en seguida nos devolvería a la alpargata, a las gachas y a las siegas con misa de marquesa y duro de marquesa. Manuel Chaves fue lo suficientemente listo o perezoso como para asentar su mando o su tranquilidad en el equilibrio de poder entre clanes y familias, y por poder hay que entender, claro, reparto del presupuesto público. En otro lugar quizá esto no hubiera bastado, pero en Andalucía bastó. Como la gobernanza no importaba porque el relato estaba siempre ganado con la derecha de zahón y sotana, el reparto y el abuso del dinero público se convirtieron en la manera en que toda la autonomía funcionaba y se pudría.

 No se trata de los ERE o el caso Mercasevilla, sino de cuatro décadas funcionando según los parámetros que hacen posibles los ERE y Mercasevilla. Ante esto sí que parece una anécdota lo de Cerdán, que se diría que él ha inventado las mordidas, que Koldo ha inventado el hacha y que Ábalos ha inventado el cubata con puta triste a los pies. Montero me parece la maestra antigua que ha traído Sánchez para leer la cartilla, ahora que ya no hay cartilla. La diferencia es que el cortijo de Chaves, o el cortijo de Susana, que era el mismo, todavía tenía lindes ideológicas y constitucionales, y Sánchez no las tiene. El sanchismo podría ser como un socialismo andaluz sin límites, con toda la experiencia, todo el hambre y ningún freno. Bolaños sólo hace lo que le dicen, que hasta habla con metrónomo en la mano (no suelta el clarinete ni acribillando jueces). Es mucho más peligrosa Montero, que enseña, guía y engaña como esa pitonisa que parece, pero con poderes de verdad.

 Montero es ese sargento de hierro que ha traído Sánchez para que entrene en el socialismo más chungo que hemos conocido con unas intenciones aún más despiadadas

Montero viene a decir lo mismo que Bolaños al defender a Sánchez, pero lo dice como esa infanta de la Plaza de España o como esa madre con babucha, con una tradición, una autoridad y un saber que son un ejército más temible que los diseñadores de crucigramas del sotanillo de la Moncloa. Eso aunque la sintaxis le quede loca y folclórica, como la duquesa de Alba bailando. Ha dicho, ya ven, que el Comité Federal será “un abrazo fraternal”, pero yo creo que el calor de Sevilla le da borrachera de feria por analogía. Montero es ese sargento de hierro que ha traído Sánchez para que entrene en el socialismo más chungo que hemos conocido con unas intenciones aún más despiadadas. Lo que ocurre es que uno no cree que tenga ya mucho tiempo para hacer planes de asalto o demolición. O lo espero, al menos.

Sánchez se achicharra también en Sevilla, bajo su sol de tendido de sol, de rueda de churros, de tabardillo de turistas y caballos. Sánchez está quemado, y vaya donde vaya parece que huye en llamas, como un hombre bala de circo, entre el desastre, el ridículo, el espectáculo y la inevitabilidad. Una Sevilla tomada por banderolas y extranjeros, como en la Expo, sirve perfectamente como “agenda internacional”, que es la única agenda que distrae a Sánchez de la otra agenda de los tribunales o del destino. Sánchez ya había decidido mandar a María Jesús Montero a Andalucía, devolverla más bien, como una señorita que vuelve de Suiza a su cortijo (el cortijo de los ERE y demás). Claro que esto era antes de que el sanchismo implosionara, ahí dentro de la cara de Sánchez, donde tiene su base. Ahora, todo parece una desbandada y Montero habla de las próximas elecciones como el moribundo que habla del próximo verano. Lo que parece Montero, en la entrevista o en los balcones saeteros, es una infanta difunta. Y lo que parece Sánchez es un cristo sevillano naufragado entre flores, que no va a llegar ni al milagro ni a la Navidad.

 

Aldama asegura que Begoña Gómez, la mujer de Zapatero y la ministra MJesús Montero tienen cuentas en paraisos fiscales con más de millones de dólares.

Montaje

Aldama asegura que un empresario le ha enseñado pantallazos de las cuentas en el extranjero de miembros del Gobierno

El empresario Víctor de Aldama no se ha escondido y ha verbalizado este martes en una entrevista que su objetivo es "sacar del Gobierno" al presidente Pedro Sánchez "porque es un sinvergüenza". El comisionista ha asegurado que existe una denuncia en la Fiscalía desde el 13 de enero sobre que Begoña Gómez, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la esposa de José Luis Rodríguez Zapatero, Sonsoles Espinosa, tienen cuentas en el extranjero. Fuentes de la Fiscalía Anticorrupción han expresado que la denuncia tiene "credibilidad cero" y que está abocada al archivo.

En la Fiscalía Anticorrupción reconocen que el documento ha tenido entrada, pero lo comparan con las denuncias que interponía el exjuez Fernando Presencia, que señalaba a magistrados del Tribunal Supremo y políticos sin ningún tipo de pruebas. No creen que tenga ninguna credibilidad para investigar.

Sobre el resto de asuntos que asedian a Aldama en los tribunales, este ha especificado que todavía tiene que hablar ante el juez sobre Air Europa y su relación con la propia Gómez, así como con el ex-CEO de la compañía aérea Javier Hidalgo. Un asunto que, de momento, no ha tocado en sus declaraciones, pero que la Guardia Civil sí ha investigado en los distintos informes que están en el sumario del 'caso Koldo'.

Aldama sigue insistiendo en que hubo pagos a distintos miembros del Gobierno, y expresa que está "esperando a que nos den acceso [al móvil] para demostrar el resto de cosas que he dicho como conversaciones". Como por ejemplo, la que tuvo con el jefe de gabinete de la minsitra Montero, Carlos Moreno, a quien reitera que le entregó 25.000 euros. Según él, Montero quiso modificar la estructura de una entrevista que dio a la prensa eliminando algunos asuntos que había dicho sobre Moreno. "¿Eso cómo se llama, tráfico de influencias hacia la periodista?", alegó.

Se reitera igualmente en los pagos al ex ministro de Transportes José Luis Ábalos en efectivo en su vivienda. "Yo no sé qué más tenemos que presentar. Obviamente no van a admitir nada, pero he dado detalles. Puedo dar detalles de cuánto se ha llevado. Si yo no he estado en su casa, por qué puedo dar detalles de cómo era la casa", se ha preguntado.

También ha resaltado que el ministro Ángel Víctor Torres miente y que se ha comprobado con los pantallazos que han salido de las conversaciones que mantuvo con Koldo García exigiéndole el pago de mascarillas. "Él se involucra y se involucra mucho", ha reflejado.

No tiene conocimiento de que se llevaran maletas de dinero a Ferraz, pero sí ha dejado un recado al Gobierno: "Si a mí me pasa algo, que una célula yihadista se adjudique el atentado a mí persona, el señor Sánchez y el señor Marlaska serán cómplices de asesinato. Porque han sido ellos quienes han filtrado esto [su colaboración con la Guardia Civil] a este medio".

Pedro y Begoña en el 41º Congreso del PSOE. Concluye con el nombramiento de más de 100 altos cargos y propagando su "exclavitud" por España.

Sánchez se proclama "más fuerte que nunca" y llama al PSOE a un combate  "histórico"

 
Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez, durante la clausura del 41º Congreso del PSOE. | Joaquín Corchero / Europa Press

La rehabilitación de Manuel Chaves y José Antonio Griñán (ex presidentes de la Junta de Andalucía, condenados por el Supremo por los ERE y exonerados parcialmente de culpa por el Constitucional) era toda una declaración de intenciones sobre el significado del 41º Congreso del PSOE.

La nueva Ejecutiva socialista no es más que la continuación de la que ya había, porque era difícil superar en fidelidad al líder a los que ya formaban parte del órgano de dirección de partido. Un añadido a reseñar: la incorporación de la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, tan responsable como Mazón de no haber instado a declarar la emergencia nacional el día 29 de octubre, lo que hubiera evitado algunas víctimas y aliviado la sensación de abandono en el que se encontraron los cientos de miles de ciudadanos afectados por la DANA. Otro gesto, coherente con el aplauso cerrado a Chaves y Griñan, que refleja la esencia del Partido Socialista bajo el mandato de Pedro Sánchez.

En la cúpula se mantienen María Jesús Montero (a cuyo jefe de gabinete Víctor de Aldama ha declarado que le pagó 25.000 euros), y Santos Cerdán (a quien el comisionista afirma haberle dado 15.000 euros). Ellos han sido los puntales de la legislatura que se inició tras las elecciones del 23-J de 2023. Ella, negociando cesiones fiscales con los independentistas; él, viajando a Bruselas para cerrar el apoyo de Carles Puigdemont, a cambio de la amnistía, a la investidura de Sánchez. Con ese bagaje, ¡cómo no iban a estar en el núcleo duro del presidente y secretario general del partido!

Hasta Esther Peña –es difícil encontrar un perfil más sectario y menos convincente– sigue como portavoz.

No hubo ni una sola mención a los casos de corrupción que investiga la Justicia, pero el secretario general tuvo el respaldo del 90% de los delegados

Al margen de los nombres, que siempre suele ser lo más importante de este tipo de eventos, la ponencia política tampoco pasará la historia. Con reseñar que el modelo de financiación aprobado contenta tanto a Salvador Illa como a García Page está todo dicho. ¿Para esto hacía falta un Congreso?

Luego quedan, claro, los mensajes, los canutazos. Y ahí es donde el PSOE se revuelve contra todo lo que queda fuera de su ámbito de influencia. El fango, el fango que va desde el PP a Vox, desde los digitales (sin distinción), a los jueces. Tendrían que medir un poco más su victimismo, porque cada vez les queda menos gente que meter en el saco de los bulos y las mentiras. Desde que llegó Sánchez al poder hay que ver lo que ha aumentado el número de mentirosos en nuestro país. Ahí estuvo bien el presidente de Castilla La Mancha, que reclamó "menos victimismo y más autocrítica". Ja.

El nombre de Juan Lobato sólo estuvo en labios de los periodistas. Tan sólo García Page se refirió a él con aprecio. Para la mayoría, era esa persona de la que usted me habla, alguien a quien borrar de la memoria. Mientras, Oscar López ya ejercía de candidato a liderar el PSOE de Madrid y la jefa de su Gabinete, cuando él era jefe de Gabinete del presidente, Pilar Sánchez Acera, se paseaba por entre los delegados del Congreso huyendo de preguntas incómodas. Ni siquiera dio razón de por qué había dimitido de su cargo de consejera de Paradores Nacionales justo el día en el que Lobato declaró en el Supremo. Será casualidad.

Sánchez, como era de esperar, salió elegido con un apoyo del 90%. A la búlgara. Este es el partido que ha construido, un partido en el que, ni siquiera en las peores circunstancias, se levanta la voz, se escucha la crítica.

Concluyó el secretario general el cónclave sevillano con un discurso eufórico, en el que apeló a los militantes a ganar en 2027 (en un lapsus dijo que el partido ya ganó las generales en 2023), aunque las últimas encuestas muestran a un PSOE alicaído, que no supera los 110 escaños, mientras que la suma de PP y Vox alcanza los 190. Menos el CIS, es natural.

Situó Sánchez como principal reto para los próximos años combatir a la extrema derecha (Vox) y a la "derecha rehén" (PP), a las que atribuyó todo tipo de males y acusó de querer echar abajo todas las conquistas sociales que han llevado adelante los socialdemócratas en las últimas décadas.

No dijo ni una sola palabra sobre los casos que investiga la Justicia y que han llevado a la imputación de su esposa, Begoña Gómez, o de su hermano, David; y también eludió referirse a la imputación del fiscal general del Estado. ¿Quién se acuerda ya de José Luis Ábalos, de su asistente Koldo García o del conseguidor Víctor de Aldama, comisionista que ha puesto en vilo al Gobierno y cuyo nombre sobrevoló el congreso como la amenaza de una feroz tormenta que no ha hecho más que empezar a desatarse?

Este 41º Congreso del PSOE no será recordado por su aportación ideológica, ni siquiera por las medidas que se acordaron (la promesa de esa Empresa Nacional de la Vivienda ya veremos en qué queda), sino por haber reafirmado con un apoyo casi unánime la dirección de un secretario general que lo ha rendido todo a la conquista del poder. En esto sí tuvo razón ayer Núñez Feijóo: "Los que le apoyan con sus votos, se han convertido en sus cómplices".

 

 

 

Todo "es válido" para que no gobierne el PP y gobernará.

 

Todo para que no gobierne la derecha

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), y la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero (i), durante el pleno del Congreso, reunido excepcionalmente en el Senado EFE

Este es el pobre argumento que sostienen los que apoyan a un gobierno corrupto y agotado como el de Sánchez, todo vale según ellos para evitar que PP y Vox pueda gobernar. Aunque ganen elecciones y tengan que aliarse con derechas golpistas como la de Puigdemont, aunque sean socios de terroristas como Otegui… Todo vale para que no gobierne la derecha.

Creen pertenecer a una estirpe superior que sabe lo que nos conviene y lo que no a los ciudadanos, para ellos somos el rebaño al que ellos guían por el buen camino para que no termine despeñándose, o lo que sería peor, siendo libre y pensando por sí mismo. Dijo Milei algo muy sabio hace unos años: “Los políticos son unos sociópatas, nos quieren hacer creer que nosotros necesitamos de ellos para vivir, cuando en realidad son ellos los que necesitan de nosotros”. Aquí estamos llenos de sociópatas y autócratas en el gobierno, incluso alguno en la oposición. Montoro fue el maestro de Montero en las artes del acoso, la filtración a los medios, el chantaje velado… Con Montoro la Agencia Tributaria paso a ser un órgano parapolicial por encima de la ley, como ahora lo es con Montero. Es cierto que el PP nunca se atrevió a tanto como el PSOE en el Constitucional o en la Fiscalía General, quizá porque hoy Sánchez ya ni cuida las formas, coloca a los suyos y les exige a cambio obediencia ciega.

Todo vale menos que gobierne el adversario, están negociando en Suiza con un mediador salvadoreño un referéndum ilegal para dividir España y también vale. Se va Santos Cerdán, número dos del partido y diputado, a negociar con un prófugo de la justicia a Zúrich y viaja en business ida y vuelta, casi 1.000 euros cada viaje, para repartirse España por 7 votos y pagando usted con sus impuestos cada trayecto.

Tenía razón Albert Rivera, son una banda. Jamás en democracia un gobierno destruyó la credibilidad e independencia de tantas instituciones en tan poco tiempo

La corrupción se estableció en el actual gobierno nada más llegar, de hecho, la trama de Koldo ya funcionaba antes de que Sánchez ocupara la Moncloa y creció a la vez que su poder a través de su ambiciosa esposa, Begoña Gómez. ¿Cómo es posible que la contrate una organización para conseguir fondos siendo quien es? Es normalizar la prevaricación. O que sus patrocinadores sean casualmente los empresarios rescatados con más millones de dinero público tras la pandemia, entre préstamos y subvenciones 1.100 millones de euros. Jamás en democracia tuvimos a una primera dama que, tras llegar su esposo a la presidencia del Gobierno, dejara su trabajo para ponerse a hacer negocios y aprovecharse de su posición de poder. Pero también la justifican, todo vale para que no gobierne PP y Vox.

Los 40 viajes en Falcon a Republica Dominicana sin explicación oficial, las maletas de Delcy en Barajas, los cientos de millones malgastados en pandemia con material sanitario inexistente, o los nefastos resultados en economía, paro, libertades civiles, violencia de género… Todo se justifica para que no gobierne la derecha.

La opinión pública vive en un limbo porque en muchas radios, en la mayoría de digitales y en casi todas las televisiones se le dice que es bueno actuar así, que se hace por la concordia, convivencia, pacificación… Palabras huecas que muchos creen porque sus líderes de opinión las divulgan; solo Zapatero invirtió más millones en publicidad institucional que Sánchez para tener los medios en sus manos. La realidad es que hoy se venden más periodistas que periódicos.

Se quejan de las falsas elecciones organizadas en Rusia por Putin, pero actúan como él, comprando la empresa Indra a través de Prisa, poniendo a amigos fieles en Correos y haciendo crecer artificialmente a partidos como Sumar para fagocitarlos cuando ya no les sean útiles. Yolanda Díaz al igual que Puigdemont, Junqueras y Otegui saben que no volverán a tener una ocasión como esta, no volverán a tener el poder del Estado en sus manos, ningún presidente anterior llegó tan lejos por mantenerse en el poder.

Tenía razón Albert Rivera, son una banda. Jamás en democracia un gobierno destruyó la credibilidad e independencia de tantas instituciones en tan poco tiempo y cuando se vayan no solo habrá que reconstruir España, sino aprobar las leyes necesarias para que jamás otro sátrapa, similar al que nos preside, pueda imitarle bajo la falsa excusa de que lo hace para que no gobierne la derecha.

Ya sabemos que la subida del recibo de la luz no ha sido culpa de los Reyes Católicos.

 



El Gobierno de España reacciona ante la subida del precio de la luz con torpeza y mentiras “made in Sánchez”.  Por primera vez y sin que sirva de precedente, pienso que Pedro Sánchez no lo hace tan mal como él quisiera.


Con los mismos costes de producción de la luz, Alemania está batiendo récord de beneficios en casi todos los sectores industriales. Por ejemplo: La Mercedes, Audi,  Volkswagen, BMW….Están aplazando la entrega de coches hasta seis meses. El mercado chino les ha comprado 750.000 coches. ¿Por qué? Por la seriedad y cualificación de sus trabajadores.


La energía eléctrica y los carburantes, sin duda, son el motor de la industria. Mientras Alemania ha bajado el precio de estos e incluso los ha bonificado. España los ha subido hasta copear su precio en la UE. Lo que no tengo claro si es para distinguir más a España o para hacer bueno eso de “llegó el socialismo y con el la miseria”.


Si con cerca de seis millones de parados, elevas los costes de producción, la cifra puede saltar a dos dígitos o lo que es lo mismo, España se vendería a precio de ganga.


Todos esos rifi rafes que estamos viendo entre PSOE y Podemos son leches en vinagre. Uno no puede vivir sin el otro y viceversa. Catalanes, vascos e incluso el PP, le han abierto las puertas a Podemos. Pablo Casado le ha comunicado a Podemos que si fuerzan al Gobierno a que baje el 50% el precio de la luz, tienen su voto. Pero no pasará nada, porque los dos comen en el mismo plato.

 

Con el Ejecutivo de vacaciones y el presidente Sánchez disfrutando de los lujos de “su” Palacio de La Mareta en Lanzarote, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se aventuró a echar la culpa de la subida del precio de la electricidad a los expresidentes Aznar y Rajoy. Por cierto, esta lozana andaluza no es médico, solo tiene un cursillo de auxiliar de clínica, esto lo explicaré en escrito aparte. Primero dice que el precio de la luz se calcula mediante unos algoritmos a los que se aplica el precio de producción actual…. ¿Cómo hacendosa de la Hacienda Pública pueden influir Aznar y Rajoy?

 

La opinión pública española asiste atónita a las explicaciones todavía más rocambolescas de la ministra del ramo, la responsable de Transición Energética, Teresa Ribera, que ha llegado a señalar a Vladimir Putin como responsable del encarecimiento de la factura de la luz. Pero si el gas, lo compra la UE para todos sus países miembros.

 

A pesar de reconocer que el principal problema es el gas, ha querido contentar también a sus socios de Gobierno, Podemos, al abrir la puerta a la posibilidad de una empresa pública que aglutine activos hidroeléctricos, una vez expire el plazo de concesión. Un terremoto en el mercado de la energía que poco o nada puede hacer para corregir los precios, pero que sí incrementa las competencias del Estado y brinda la posibilidad de nuevas colocaciones y puestos de responsabilidad para amiguetes y paniaguados.

El presidente del gobierno, Pablo Iglesias y su correveidile, Pedro Sánchez envían a Bruselas unos presupuestos populistas que abren más brecha entre ricos y pobres.


Blog de Juan Pardo

El presidente del gobierno, Pablo Iglesias, a través de su correveidile, Pedro Sánchez ha remitido a Bruselas un plan presupuestario que, en palabras de la portavoz Isabel Celaá, “blinda el estado de bienestar”. Podemos dormir tranquilos. Es una pena que el gobierno socialista de Zapatero no supiera que eso se podía hacer, con lo que se hubiera evitado los recortes que tuvo que hacer como consecuencia de la crisis financiera tras la caída de Lehman Brothers, de la que se acaban de cumplir diez años.

La autosatisfacción es uno de los denominadores comunes de los ministros de un gobierno que, pese a su escaso apoyo parlamentario, cree estar llevando a cabo una transformación histórica de la sociedad y la economía española.

A lo que vamos, números. El borrador del presupuesto prevé un recorte del déficit público para 2019 de 0,9 puntos porcentuales de PIB (lo que significa bajar la diferencia entre ingresos y gastos en unos 11.000 millones respecto al déficit que se espera para este año). Ese es un ajuste muy importante, pero veremos si suficiente para los criterios comunitarios.

La Comisión Europea tiene que aceptar, de entrada, que España cambie sustancialmente sus objetivos. El gobierno de Rajoy se había comprometido con la Comisión a rebajar el déficit al 1,3% del PIB el año que viene y el gobierno de Pedro Sánchez eleva ahora esa cifra al 1,8%; es decir cinco décimas más. Cada vez que hablamos de una décima de PIB hablamos de más de 1.000 millones de euros, por lo que esa diferencia no es baladí.

El comisario Moscovici, escaldado de los regateos de última hora, ha adelantado que “con España siempre hay sorpresas”. Claro que teniendo sobre la mesa el plan presentado por Italia (que pretende triplicar su déficit), lo de Sánchez le puede parecer hasta gracioso.

Con los números presentados, el gobierno no cumplirá el déficit en 2019. Pero lo relevante es si el presidente logra el apoyo de los independentistas

Con los presupuestos uno tiene siempre la sensación de que el gobierno está vendiendo una burra ciega: se les puede bautizar como “presupuestos del cambio”; “presupuestos de consolidación fiscal”; “presupuestos que garantizan el estado de bienestar”, etc. Al final, lo que hay que descubrir es dónde está el truco.

Con el borrador presentado el lunes por las ministras Nadia Calviño (Economía) y María Jesús Montero (Hacienda) lo primero que hay que decir es que es prácticamente imposible saber es si las cuentas se van a cumplir o no, porque nos faltan datos básicos para saberlo (como, por ejemplo, cuánto va a aumentar la recaudación por IRPF, por IVA, etc.). El gobierno, en su afán propagandístico, ha incluido en los cuadros de ingresos y gastos partidas de diferentes administraciones (comunidades autónomas o ayuntamientos), cuando no de la Seguridad Social (revalorización de pensiones, subsidio a mayores de 52 años, etc.), de tal manera que es difícil saber qué se incluye en las cuentas del Estado cuando se calcula la cifra de déficit.

La aseveración de la ministra Calviño de que España hará una reducción de déficit estructural (el que no depende de que la economía vaya mejor, sino de reducciones de gastos o subidas de impuestos) del 0,4% del PIB (lo que supone 4.800 millones) no sabemos cómo se va a cumplir, más allá de la voluntad expresada por la titular de Economía.

El voluntarismo está presente en la escasa y confusa información aportada el pasado lunes: la recaudación por el nuevo impuesto a las empresas tecnológicas se eleva a 1.200 (el gobierno anterior lo había establecido en 600 millones); la lucha internacional contra el fraude se estima que generará unos ingresos de 500 millones (una cifra sin ningún sustento), o los 218 millones que se esperan recaudar con la limitación al pago en efectivo por encima de los 1.000 euros, que no se conoce en base a qué se obtiene tan redonda cifra.

Pero, incluso dando por hecho que todas esas estimaciones se cumplieran, según el borrador presentado, la reducción del déficit estructural se limitaría a 2.500 millones y suponiendo una mejora en los ingresos fiscales de 6.400 millones (lo cual es mucho decir), la reducción del déficit quedaría ligeramente por debajo de los 9.000 millones de euros: es decir, que en 2019 España superaría ligeramente el 2% de déficit y se quedaría a más de 2.000 millones de distancia de lo comprometido en el plan.

Las trampas no van a provocar el descarrilamiento de la economía, aunque sí la van a colocar en peor situación para afrontar una desaceleración

Sin embargo, no debemos dejar que los árboles nos impidan ver el bosque. El presupuesto es un instrumento político y, para el gobierno, su aprobación significa estabilidad. Nadie se va a fijar en esas pequeñeces, unas décimas arriba o abajo, qué más da. De hecho, la medida estrella del pacto entre Sánchez y Pablo Iglesias, la subida del salario mínimo interprofesional a 900 euros, no tendrán impacto en el techo de gasto del presupuesto.

El presidente del gobierno ha presentado un borrador que, con correcciones, seguro que terminará contando con el visto bueno de Bruselas. Si España baja del 3% este año, dejará de estar sometida al procedimiento de déficit excesivo. Las trampas no van a provocar el descarrilamiento de la economía, aunque sí la van a colocar en peor situación para afrontar una desaceleración que ya se apunta en el horizonte cercano (el gobierno ha reducido el crecimiento para este año y para el próximo una décima).

Lo relevante es si Pedro Sánchez consigue que los independentistas le den su apoyo. El del PNV puede darse por seguro, si logra algo a cambio. ERC parece bizcochable, pero JxCat se resiste (sobre todo Puigdemont y su vicario Torra, que quieren mantener el pulso mientras el gobierno no ceda en la autorización de un referéndum de autodeterminación).

Lo que está en juego no es el futuro inmediato de la economía, sino si Sánchez logra que los independentistas le den un voto de confianza ¿A cambio de qué? Eso tampoco he podido descubrirlo en este farragoso borrador.