Pedro Sánchez, en su lenguaje, ha dicho que nos preparemos para un confinamiento de meses



Pedro Sánchez, en su lenguaje, ha dicho que nos preparemos para un confinamiento de meses: La ola más dura está por llegar.
Sánchez, en su incomparecencia, ha insistido en lo importante que es que estemos aislados. Parecía más la retórica de un imán marroquí que la del Ayatolá  de La Mocloa.  Lo único inteligible que ha dicho es que tenemos que llegar fuertes al final de la próxima semana.

No por lo mentirosa de la anterior, era muy esperada comparecencia de Pedro Sánchez siete días después de que se declarase el estado de alarma por el coronavirus en todo el país. El presidente del Gobierno ha comparecido tras su encuentro con los representantes del Comité Técnico de Gestión para ofrecer las últimas novedades de la crisis. Una larga intervención en la que el presidente no ha concretado ninguno de los puntos más delicados como la fecha en la que llegará el pico de esta pandemia al país, aunque ha dado a entender que el confinamiento de la población durará al menos varias semanas más. «La próxima semana, mantengamos y reforcemos  la unión».

El Jefe de Gobierno ha empezado con un recuerdo para las familias que han perdido a sus seres queridos. También con un reconocimiento a los profesionales de la salud. Ha asegurado que estos siete días han cambiado «nuestras vidas, nuestra forma de contemplar al enemigo al que ahora sabemos más dañino». 

Dura previsión. El jefe del Ejecutivo ha querido remarcar la importancia de mantenerse en tensión ante el avance de la pandemia: «Va a llegar la ola más dura. Los españoles tienen que estar unidos en casa para vencerla, doblegarla y aplanar la curva», aseguró Sánchez en esta intervención en la que recalcó en múltiples ocasiones que la sociedad no debe relajarse porque «lo peor está por llegar». 

Por todo ello, el presidente volvió a insistir en la importancia del confinamiento. «Si reducimos los contagios, los hospitales podrán evitar el colapso». Un confinamiento que definió como «muy duro»: «Soy consciente de lo que estamos pidiendo. Vamos por la segunda semana», expuso para más tarde remarcar: «Si nos quedamos en casa, conseguiremos que muchas personas sigan respirando». «Hemos tomado las medidas de confinamiento más duras de Europa», aseguró el presidente y defendiendo que «los españoles están cumpliendo con las medidas de confinamiento, muy rigurosas y duras que implican un desafío», descartando así que se fuesen a endurecer las normas. «Para vencer las dudas, no solo tenemos las medidas de confinamiento, pero hay algo importante que dice la ciencia: estamos aumentado el nivel de tests». Precisamente sobre las pruebas de diagnóstico, Sánchez avanzó que el Gobierno ha comprado 649.000 test que irán llegando a las distintas comunidades autónomas. Se importarán además seis millones de test rápidos de otros países.

Sánchez intentó apelar de nuevo a la responsabilidad de los españoles con un mensaje directo: «Estos siete días nos han cambiado y las próximas semanas nos cambiarán todavía más». No respondió eso sí con fechas a en qué momento llegaría el pico de esta pandemia. El presidente recordó que la propagación del coronavirus es más alta que una gripe normal: «Hemos adoptado las medidas más drásticas y estrictas». Pedro Sánchez aseguró que el país «está ante la mayor movilización de recursos sanitarios de toda nuestra historia». Incluso el jefe del Ejecutivo hizo una dura previsión del futuro más cercano: «Van a llegar días muy duros y nos tenemos que preparar. Tenemos que llegar al final de la próxima semana muy fuertes».

Sobre su responsabilidad como jefe del Ejecutivo en la gestión de la amenaza y ahora pandemia, Sánchez ha asegurado atribuírsela desde el mes de enero. El presidente ha asumido «toda la responsabilidad». Y no solo desde el comienzo del año, Sánchez ha asegurado que lo será también en los próximos meses. El presidente se detuvo también en la importancia de las medidas económicas para garantizar un mínimo de ingresos y las tomadas para proteger los empleos. «La pandemia ha trastocado la vida social de nuestro país. La reacción social han provocado un golpe económico, laboral y financiero sin precedentes».

A la población: «La sociedad está reaccionando con una gran responsabilidad», quiso reconocerle Sánchez a los españoles. Hasta este viernes «se habían interpuesto más de 31.000 denuncias por incumplimiento del estado de alarma». Para ejemplificar el cambio, el presidente aseguró que estos días se han reducido los desplazamientos y que el queroseno ha sido el combustible que más ha caído. «Se ofrece información veraz en todo momento», añadió sobre lo que considera una situación inédita: «Nunca habíamos tenido que afrontar algo tan duro».Sánchez ha agradecido además la ingente labor de los cuerpos de seguridad del Estado y a las fuerzas armadas, así como a las policías autonómicas y locales. «Todos ellos están realizando una labor encomiable».

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