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sábado, 11 de agosto de 2018

Con la iracunda colaboración de Mossos, Generalitat y Ayto. de Barcelona se perpetró el 17A (Ramblas) que ahora, a bombo y platillo, van a homenajear.



Blog de Juan Pardo

Líderes de primer nivel de los principales entes de seguridad de la Generalitat catalana sabían con todo lujo de detalles que el imán Es Satty tenía serios problemas económicos para llevar a cabo la voladura de la Sagrada familia, el Nou Camp, la Torre Eiffel y locales de ocio nocturnos. ¿Por qué la Yihad no le dio dinero en Bélgica para perpetrar dichos atentados? No era hombre de seguridad estaba fichado por la policía y no era fundamentalista en lo suficiente. Trabajaba en régimen de autónomo a destajo, tantos matas, tanto te pago.

 Al final, Los Mossos d'Escuadra han tenido que reconocer que, días después de los sangrientos atentados yihadista en Barcelona y Cambrils, cometieron el «error» de no indicar en su primer informe enviado a la Audiencia Nacional que el imam de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, tenía antecedentes penales por tráfico de drogas. El «error» se ha puesto de manifiesto después de unas arrogantes declaraciones del conseller de Interior, Miquel Buch, en las que acusaba a las fuerzas de seguridad españolas de no facilitar información relevante a los Mossos y señalando que las competencias de seguridad están transferidas a la Generalitat. 

En realidad, ni se "escondió" ni se "ocultó" ningún dato a la Policía autonómica, que tenía conocimiento desde el primer momento de que Es Satty había estado en prisión en 2012. Es más, tras la explosión de la casa de Alcanar (Tarragona), producida 16 horas antes del ataque terrorista en Las Ramblas, los Mossos ya manejaron el nombre Es Satty como uno de los fallecidos mientras manipulaban los explosivos que pretendían utilizar para provocar una masacre aún mayor, tres días después, el 20 de agosto. 

Esa noche, los Mossos constataron que la matrícula de la furgoneta encontrada en Alcanar era la misma con la Es Satty intentó introducir en España 120 kilos de hachís en enero de 2010, siendo detenido por la Guardia Civil, juzgado y encarcelado dos años después. Y sin embargo, en aquel primer informe enviado al juez Fernando Andreu los Mossos negaron que Es Satty tuviese antecedentes con la Justicia española, indicando que su nombre no parecía en los archivos policiales. 

Los responsables de la Policía autonómica tendrán que ofrecer una explicación creíble sobre un "error" que han achacado a la transcripción o a la consulta informática realizada en un primer momento. La reacción airada de Miquel Buch responde a la estrategia independentista de intentar desprestigiar al Estado y culpar al Gobierno de las posibles disfunciones en la lucha antiterrorista. Es una evidencia más de la deslealtad institucional de la Generalitat que se permite actitudes irresponsables en un tema que afecta directamente a la seguridad y la estabilidad del país y a la vida de todos los españoles, amenazados por el Yihadismo.

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