Sigue el blog por EMAIL. Seguir por EMAIL

sábado, 19 de noviembre de 2016

En España ya no cabe ni el pacto ni el armisticio ni el diálogo. Estamosen guerra, amigos.


No puede haber armisticio ni negociación. Solo cabe o vencer o ser vencidos. Es imposible porque se trata de una guerra permanente. No es pesimismo, sino realismo puro.
Por un lado estamos nosotros, los humanos, tú y yo en cuanto seres humanos. Este es uno de los bandos. En el de enfrente están los contratiempos y las adversidades que cuando menos lo pensamos aparecen, nos sorprenden al paso del camino, acechados o que se les ve venir. Son el enemigo.
Y con este enemigo no caben ni componendas, ni negociación ni pactos. Imposible. Se trata de un dilema, de que o ganamos esa guerra o seremos vencidos.
Tampoco es solución esconder la cabeza o hacernos los despistados, dejarlas pasar porque se imponen delante de nuestra vista y si pretendemos no verlas nos pasan la factura. No hay remedio.
Adoptan varias formas, se presentan cuando menos lo esperas y en cualquiera de las áreas de la vida, desde la salud, el trabajo, la economía, la familia, la pareja, las relaciones, todas, todas las áreas esconden obstáculos y contratiempos varios.
Quien opta por buscar ayuda para defenderse hará muy bien, si encuentra, pues los refuerzos son siempre bienvenidos pero lo más interesante es curtirse en las batallas diarias y adquirir fuerza, la fuerza y la moral que dan la victoria sobre ellas.
Perder esta visión bélica de lo que constituye la existencia es un acto de ingenuidad y de ignorancia.
No se puede bajar la guardia, aunque tampoco es necesario vivir en estado permanente de  neurótica alerta, como si no tuviésemos momentos de descanso. Quien ataca aumenta las probabilidades de victoria.
Por tanto, es bueno recordar, que con los contratiempos no se puede negociar o pactar. O te impones o ganan.
Cierto es que podemos siempre sacar, caso de ser vencidos alguna conclusión o moraleja que nos puede servir para rearmarnos ante los muchos de ellos, que a lo largo de la existencia nos esperan.
Eres de los que se arrugan o refugian en el fornido “primo de Zumosol” que te saque las castañas del fuego?
Publicar un comentario