El sábado pasado, Ágatha Ruiz de la Prada recibía por boca de su marido, Pedro J. Ramírez, una noticia sorprendente. Tras veintinueve años de relación y uno de matrimonio, el periodista daba por finiquitada la unión afectiva. La razón no era otra que la aparición de una mujer de la que se había enamorado. Y de ahí la difícil decisión que tomó a la hora de comunicárselo a Ágatha.
Dejaba atrás una vida familiar estable y por una nueva apuesta afectiva. La diseñadora tampoco le dio opción y le facilitó la salida del domicilio conyugal en cuanto le mostró sus cartas. Para ella era una auténtica sorpresa, ya que dos días antes habían participado con los dos hijos en un reportaje en su casa del paseo de la Castellana para la revista 'Vogue'.
Ruiz de la Prada asegura a Vanitatis que no intuía que su matrimonio estuviera a punto de quebrarse. “Desde luego que no me habría prestado a una pantomima de ese calibre. Estoy que aún no me lo creo. Me parece una faena”. Lo que sí tiene claro es que “no hay vuelta atrás” y que no quiere saber nada de Pedro J.
PREGUNTA: ¿Cómo te encuentras?
RESPUESTA: Pues mal, ¿cómo quieres que me lo tome? No me lo esperaba. Estoy que no me lo creo. ¡Si dos días antes estábamos haciendo el reportaje para 'Vogue' con Tristán y Cósima y no hubo nada anormal! Y al día siguiente me lo suelta.
P: Menuda faena...
R: Desde luego y grande. Una putada.
P: ¿No imaginabas que pudiera suceder una cosa así?
R: En absoluto, sorpresa total. Te diría que de uno a mil, sería mil. ¿Crees que si hubiera imaginado algo iba a posar tranquilamente? Yo no me presto a pantomimas.
P: Entiendo que tus hijos no sabían nada...
R: Nada de nada.
P: ¿No hay vuelta atrás?
R: Creo que no. De momento no quiero saber nada.
P: Perdona que insista. ¿Después de tantos años juntos no notabas diferencia de trato?
R: Juro por lo más sagrado que no. Me decía que tenía mucho trabajo y para mí era normal, tratándose de un periódico nuevo.