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domingo, 2 de octubre de 2016

Colombia no quiere pactos con los terroristas; España, si.

El «no» al acuerdo de paz en Colombia se decidió por un puñado de votos

Contra todos los pronósticos, el país rechazó sorpresivamente el pacto que buscaba poner fin a 52 años de guerra con la guerrilla


La guerra o la paz en un suspiro. El 50,2 % frente al 49,7. Con más del 99 % escrutado,
 el «no» se imponía ayer en Colombia por unos 50.000 votos. La ciudadanía (el 37 % acudió a votar) desaprobaba así el acuerdo firmado el pasado 26 de septiembre que ponía fin a una guerra de más de 52 años con las FARC, con más de 250.000 muertos, 50.000 desaparecidos y 30.000 secuestrados. El referendo superó el umbral exigido del 13 %, los 4,5 millones de votantes, lo que significa que el plebiscito es válido.
El resultado es tan ajustado que plantea dudas sobre qué pasará con el acuerdo. «Es una señal política que el presidente Juan Manuel Santos deberá tomar muy en cuenta. Tiene que considerar que a la mitad del país no quiso el acuerdo», dice a La Voz de Galicia la analista Jenny Camacho. «La votación nos da la razón a los que votamos ‘no’. Hay que renegociar estos acuerdos» afirmó la ex ministra de Defensa Martha Lucía Ramírez. «Ganó el odio, ganó el odio a las FARC», decía anoche alguno de los analistas consultados.
Al no aprobarse los acuerdos, aunque haya sido por poco margen, todo queda en el aire. Las FARC tenían previsto acelerar su traslado hacia las zonas donde se concentrarían y entregarían las armas en 180 días. Como parte de esta fase, las FARC compartirían un plazo de una semana toda la información sobre la cantidad de sus integrantes, que se estima que son unos 14.500 (7.500 guerreros y otros 7.000 milicianos).
La desilusión e incluso la desesperación reinaba anoche en el cuartel general del «si», establecido en el histórico Hotel Tequendama. Unas 200 personas no daban crédito a lo que había sucedido, ya que todos los sondeos daban la victoria al acuerdo pleno con los guerrilleros de las FARC. Entre las reacciones internacionales, la del papa Francisco: «Hay quienes arriesgan todo por continuar la guerra. Y esto hiere el alma».
 Consecuencias
El Gobierno reconoció que no tiene un plan B para esta situación. «La paz es ilusionante, los textos de La Habana decepcionantes», había dicho el expresidente y actual senador Álvaro Uribe a primera hora. Para el exmandatario el acuerdo otorgaba demasiada impunidad a los rebeldes. Tanto dentro como fuera del país se cree que ahora se abre un camino muy difícil.
Tras conocer los resultados, los representantes de las FARC se reunían a puerta cerrada en La Habana y lo mismo hacía el gabinete del presidente Santos.

Del elector comprometido al que busca «beneficios»

Desafiando la insistente lluvia que cayó en gran parte del país, por efecto del huracán Matthew, que azota el Caribe, los colombianos acudieron a votar en la que se llamó una de las más importantes elecciones de su historia.
Millones de ciudadanos acudieron alegres y optimistas a dejar su huella en las urnas. «Somos conscientes de que nuestro voto marca la diferencia. Sea por el ‘‘sí’’ o por el ‘‘no’’», dijo a La Voz de Galicia Martina Rodríguez, una joven abogada momentos después de emitir su voto. Mateo Moreno, universitario de 19 años, mostró otra perspetiva: «Vine por los beneficios». En efecto, el voto en Colombia no es obligatorio, pero otorga ventajas como descuentos en matrículas en universidades estatales, en el pago del pasaporte y rebaja en tiempo en el servicio militar, así la posibilidad de estar ausente durante media jornada laboral sin perder el sueldo.
Los partidarios del «sí» y del «no» utilizaron los medios digitales intensamente para convencer hasta el último momento a los indecisos. Llamó la atención la original publicidad de las FARC para promover el «sí». En dos minutos relatan un partido de fútbol donde los negociadores y el Gobierno actual golean al equipo liderado por el expresidente Álvaro Uribe, quien lideraba el «no».
El Ejército de Liberación Nacional (ELN), considerada la segunda guerrilla en importancia en Colombia, decretó hace una semana un cese el fuego unilateral para permitir la participación de los colombianos en el plebiscito.
«Ni empujamos ni prohibimos»
 «Ni empujamos ni prohibimos la gente a votar. Cada uno es libre y por eso tenemos la disposición de que no haya una acción ofensiva del ELN en esos días del plebiscito para permitir la participación de la gente» dijo uno de sus líderes, el comandante Pablo Beltrán.
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