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domingo, 25 de septiembre de 2016

Hoy, a las 21.32, Pedro Sánchez ha sido trasladado a un Hospital madrileñ

El candidato del PP a la Presidencia de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, durante el cierre de la campaña.

Producto de su mala fortuna, oremos por su pronto restablecimiento. Este caballero tirando a caballo delincuente habitual, aye dio el VªBº al reparto de papeletas  y visita a varios casas (propiedad privada) de Galicia y el País Vasco. (Delito electoral) La verdad es que de poco le ha servido la tropelía ya que ha perdido de mujco las elecciones comunitarias.

Íñigo Urkullu ya tiene un pie, de nuevo, en Ajuria Enea. El PNV, con su candidato al frente, ha ganado las elecciones vascas con 29 escaños en un Parlamento de 75, dos más que la legislatura anterior, y 12 más que su inmediato perseguidor, EH Bilduque se consolida como primera fuerza de la oposición con 17 asientos. Elkarrekin Podemos, que venía de dos elecciones generales consecutivas ganando en Euskadi, será la tercera fuerza, con 11 escaños, al no lograr el sorpasso a los independentistas, aunque sí al PSE. Con el 92% escrutado y una participación del 62%, los principales descensos los acumulan el PSE, que cae hasta los nueve escaños de los 16 que tenía, al igual que el PP, que consigue uno menos que la X legislatura. Pese al esfuerzo y a la inversión de Albert Rivera, Ciudadanos no tendrá a Nicolás de Miguel sentado en el Parlamento de Vitoria.
Así las cosas, la nueva Cámara seguirá sin mayorías absolutas y el PNV tendrá que pactar para lograr, primero la investidura y después un Gobierno estable, habida cuenta de que entre EH Bildu y Elkarrekin Podemos igualarían la fuerza que ostenta el grupo de Íñigo Urkullu. El PNV no dispone de escaños suficientes para voltear a un eventual candidato que presenten esas dos fuerzas —aunque es difícil un pacto de esa índole— y necesitaría de una segunda fuerza, como el PSE o el PP, para superarles. El sistema de investidura del lehendakari es diferente en Euskadi, ya que prospera la fuerza que consiga el mayor número de apoyos en un sistema de mayoría simple peculiar. Se vota de viva voz y no existe el voto negativo al candidato. Es decir, gana el nombre que suena más veces por la megafonía.
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