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lunes, 15 de agosto de 2016

España es uno de los países menos violentos del mundo

España es uno de los países menos violentos del mundo. Así ha quedado reflejado en el informe Índice Global de Paz, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP). Según este estudio, nuestro país se clasifica en el puesto 25 -en 2009 ocupaba el número 40- en el ránking de lugares más pacíficos y en el puesto 18 entre los 36 países europeos analizados. Esta tendencia ha permitido que España se convierta en el noveno país del mundo con el índice de homicidios más bajo, ya que registra una tasa de 0,7 crímenes por cada 100.000 habitantes.
Según el presidente del IEP, Steve Killelea, España presenta unos niveles de paz estables, sin apenas cambios durante la última década, 'debido en gran parte a sus relativamente altos niveles de paz interna'. Es evidente que la garantía de la paz social, pese a las turbulencias políticas y económicas de los últimos años, ha permitido consolidar en nuestro país unos niveles de seguridad razonablemente satisfactorios. Y ello debe ponerse de manifiesto en una coyuntura en el que la tendencia global ha sido precisamente la contraria. Durante la última década, según el citado informe, los índices de paz se han deteriorado gravemente en el planeta y, además, la tendencia va a peor. Tal regresión pone en riesgo la 'paz a largo plazo' que los analistas coinciden en señalar que comenzó tras el final de la II Guerra Mundial.
El impacto del terrorismo es la principal causa que más ha influido en desestabilizar la paz mundial. De hecho, las muertes por terrorismo aumentaron un 80% respecto al año anterior y, desde 2008, se han incrementado un 286% en todo el orbe. Laminada la amenaza de ETA, y pese al riesgo que acarrea el terrorismo yihadista que con tanta saña está atacando a Europa, España ha conseguido escapar a esta tendencia. Sin embargo, tal circunstancia debería ser un acicate no para bajar la guardia sino para todo lo contrario: mantener la alerta y continuar movilizando los recursos necesarios.
En 2015, el gasto para contención de la violencia en España alcanzó los 49.600 millones de euros, un 25% menos que en 2008 debido a la reducción paulatina de las tasas de criminalidad. Pese a ello, cabe conservar todas las precauciones. Especialmente, en dos frentes. Por un lado, en los corredores urbanos. Recientemente se ha hecho público que en la Comunidad de Madrid se contabilizaron 22 homicidios durante el primer semestre de 2016, el triple que en el mismo periodo del año anterior. El dato no debe ocultar los niveles de seguridad de los que tradicionalmente goza la capital, aunque sí exhorta a perseverar en los dispositivos de seguridad. Y, por otro lado, las autoridades deben poner el foco en la amenaza que suponen las maras. EL MUNDO publica hoy que la Fiscalía Anticorrupción ha pedido el procesamiento de la Mara S 13, una organización asentada en El Salvador que había logrado extender sus tentáculos en España. En su escrito de procesamiento, la Fiscalía señala la complicada estructura interna de estas bandas -lo que complica su persecución- y el interés del núcleo central de la Mara en aumentar su presencia en nuestro país. Desde luego, no hay ningún motivo para decretar alarmas injustificadas. Pero sí para no bajar la guardia con el objetivo irrenunciable de seguir haciendo de España uno de los países más seguros del globo.
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