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miércoles, 24 de agosto de 2016

El fuerte terremoto que sacudió en la madrugada del miércoles el centro de Italia causó la muerte al menos a 159 personas y heridas a 368,

Fotografía facilitada por el gobierno italiano que muestra a Matteo Renzi agradeciendo a los voluntarios su trabajo en tras el terremoto en Amatrice. TIBERIO BARCHIELLIEFE

El fuerte terremoto que sacudió en la madrugada del miércoles el centro de Italia causó la muerte al menos a 159 personas y heridas a 368, según explicó el primer ministro, Matteo Renzi. El seísmo, de 6 grados de magnitud, sembró el terror en miles de hogares.
Mientras prosiguen las operaciones de rescate, los supervivientes y las autoridades temen que se localicen todavía más víctimas bajo la gran cantidad de escombros.
El temblor afectó a una zona muy montañosa y poco poblada del centro de Italia, ubicada a 140 kilómetros de Roma y que ya sufrió otro devastador seísmo en 2009. Ricardo, un vecino de la localidad que busca a sus parientes, ha explicado que sigue "con esperanzas" de encontrar a sus familiares. "Creo que habrá menos víctimas que en L'Alquila en 2009" (entonces murieron más de 300 personas), recuerda, "pero sólo porque aquí hay menos habitantes. El horror ha sido el mismo".

 

"Italia es hoy una familia golpeada, pero que no se detiene", declaró Renzi quien advirtió que la cifra de fallecidos estaba destinada a subir. "Queremos una reconstrucción verdadera para que los habitantes de estos pueblos puedan seguir manteniendo su comunidad y conserven el pasado de estas localidades, un pasado maravilloso que no puede quedar perdido", aseguró el primer ministro.
El temblor tuvo lugar pasadas las tres y media de la madrugada y se han producido decenas de réplicas. El seísmo se ha sentido durante más de 15 segundos en Roma, situada a más de 130 kilómetros al suroeste del epicentro, que se ha localizado en la provincia de Rieti, en la región del Lacio, aunque también ha afectado con fuerza a la región de Umbría.
Las localidades más dañadas son Norcia, en la provincia de Perugia; Amatrice y Accumoli, en la provincia de Rieti, y Arquata del Tronto, en la de Ascoli Piceno. Las autoridades italianas y la Cruz Roja están movilizando recursos hacia las zonas más afectadas.

“Es terrible, tengo 65 años y nunca he experimentado nada como esto, pequeños temblores, sí, pero nada tan grande. Esto es una catástrofe”, declaró Giancarlo, que esperaba en ropa interior en plena calle de Amatrice. En la localidad de Illica hubo cinco muertos, uno de ellos una ciudadana española que vivía allí con su pareja, según la Cruz Roja italiana.
A última hora de la tarde, el Ministerio de Exteriores no había confirmado el deceso. De las 159 víctimas oficiales, 53 se han producido entre las localidades de Accumoli y Amatrice, en la provincia de Rieti, en la región de Lacio, y las otras 20 en el municipio de Arquata del Tronto, en la región de las Marcas. Hay más de 150 desaparecidos según la BBC. Al menos 2.000 personas han quedado sin hogar, según Protección Civil.
El Gobierno de Italia y las autoridades de Protección Civil monitorizan el sitio del epicentro y sus alrededores para atender posibles daños, informó en Twitter el portavoz del primer ministro Matteo Renzi. Además, se ha movilizado al Ejército para colaborar en las labores de rescate, que son complicadas porque la pobre accesibilidad. Solo se puede llegar con helicóptero o a pie. A ello se suman los cortes eléctricos y de la línea telefónica.
Alrededor de un centenar de réplicas, más de la mitad de ellas por encima de la magnitud 3, han sucedido al terremoto de 6. La más fuerte se produjo antes de las cinco de la madrugada cerca de Norcia, en la provincia de Perugia. Amatrice, una de las localidades más afectadas, está devastada. Continúan las labores de rescate, en las que participan militares, Carabinieri, patrullas de montaña y personal sanitario.
Los equipos cuentan también con perros rastreadores que intentan encontrar con vida a personas bajo montañas de escombros, algunas de hasta una decena de metros. A la entrada se ha instalado un hospital de campaña, aunque los heridos más graves se han trasladado a los hospitales más cercanos. Un señor llama por teléfono desde debajo de los escombros diez horas después del derrumbe. Perros rastreadores trabajan para encontrarlo. Silencio total, con la esperanza de poder localizarlo.
El colaborador del cura del pueblo, Cesare, lamenta que el edificio que alberga la residencia religiosa femenina se haya derrumbado. Dentro hay siete personas bajo los escombros, tres monjas y cuatro ancianas. "La prioridad", dice, "es socorrer a los heridos y hacer todo lo posible si aún queda vida". "Tristeza e impotencia" son las palabras con las que describe el momento.
"Mi madre anciana está bajo los escombros. Yo no estaba aquí en el momento del temblor, pero al llegar me he encontrado con que no sé si seguirá con vida, está sepultada", cuenta Pina, una vecina de Amatrice. También se ha visto muy afectada Norcia (5.000 habitantes). Junto con Amatrice, son zonas de veraneo en Italia que en esta temporada reciben decenas de turistas.
El alcalde de Amatrice, Sergio Pirozzi, ha pedido colaboración para liberar las vías de acceso al pueblo y facilitar la llegada de los servicios de emergencia. "Hay personas debajo de los escombros y hay barrios que ya no existen", ha lamentado. Los vecinos de Amatrice entrevistados por los medios italianos aseguran que la localidad "ya ni existe" pues casi "el 70% de las casas se han derrumbado" por el seísmo.


Así ha sido el brutal terremoto en Italia: (Reuters)
Las imágenes del terrible terremoto en el centro de Italia

Los habitantes de esta localidad están en instalaciones deportivas y la prioridad de los servicios de emergencia es "salvar a las personas que pueda haber debajo de los escombros". Los dos primeros cuerpos se recuperaron al amanecer y según el sacerdote Fabio Gammarota, que está colaborando en las labores de rescate, otras tres personas han muerto por el derrumbe parcial de una vivienda. Las imágenes aéreas que han proporcionado el Cuerpo de Bomberos muestran el centro histórico de Amatrice, una localidad compuesta en su mayoría por casas de piedra y antiguas, completamente destrozado con pocas casas aún en pie.
Valerio, un habitante de Rieti, ha relatado que "las casas viejas se han derrumbado todas, la calle principal es un desastre". Él salió de casa corriendo de madrugada, medio desnudo. "Ahora estamos intentando ayudar a los demás del pueblo. Hemos tenido que salir con el tractor para quitar escombros de las calles y carreteras", continua. El alcalde de Accumoli (667 habitantes), Stefano Petrucci, ha informado de al menos seis fallecidos, entre los que habría cuatro miembros de una misma familia, dos de ellos niños, además de otros dos cuerpos recuperados bajo los escombros.
El presidente italiano, Sergio Mattarella, y el primer ministro, Matteo Renzi, mantienen un contacto directo con Protección Civil para seguir los acontecimientos. Mientras, el presidente de la Cruz Roja italiana, Francesco Rocca, señaló en declaraciones a los medios que también están movilizando ambulancias y personal hacia los puntos más afectados y dijo que la donación de sangre podría ser útil en las próximas horas. La asociación de voluntarios italianos de donantes de sangre también hizo un llamamiento a la donación de todos los grupos sanguíneos. El Vaticano ha informado del envío de seis bomberos a Amatrice para colaborar en las tareas de rescate.
El papa Francisco ha agradecido el esfuerzo de todos los que trabajan en las tareas de rescate y ha animado a todos los cristianos a rezar por las víctimas. El comisario europeo de Ayuda Humanitaria y Gestión de Crisis, el chipriota Christos Stylianides, ha asegurado a través de un comunicado que la UE está preparada para actuar y ayudar. "Mantenemos contacto constante con las autoridades italianas. Por el momento, estamos facilitando nuestras imágenes de satélite para ayudar con las tareas de rescate".
El terremoto golpea a Italia en un momento muy complicado. El país atraviesa un delicado momento económico y teme que se desencadene una crisis política en otoño, cuando la reforma constitucional de Renzi sea sometida a referéndum. Las comparaciones con el terremoto de L’Aquila son inevitables, ya que entre los epicentros de ambos hay una distancia de apenas 60 kilómetros y la magnitud fue casi la misma.
El portavoz de Protección Civil, Fabrizio Curcio, afirmó que “la intensidad ha sido similar, pero la diferencia es que cambia la densidad de población, ya que este terremoto ha afectado a zonas menos densamente pobladas”, dijo. En 2009, el primer ministro era Silvio Berlusconi, quien recibió muchas críticas por no saber gestionar la crisis. De hecho, los servicios de emergencia tardaron horas en llegar al lugar del desastre y el asunto terminó en los tribunales. Lejos de lo que ocurrió entonces, la mayoría de los afectados por el seísmo de ayer se mostraron agradecidos por el apoyo recibido y por la llegada de los servicios de emergencia con bastante celeridad.
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