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martes, 21 de junio de 2016

Neymar juega sucio con el FC Barcelona.

Se siguen filtrando supuestos compradores que no hacen sino inflar las negociaciones de renovación.Se siguen filtrando supuestos compradores que no hacen sino inflar las negociaciones de renovación.
El futuro de Neymar pende de un hilo que va balanceándose de un lado a otro y que le acerca y le aleja del Camp Nou según conviene a quienes lo manejan, con su padre y algún representante en primera fila. Y no es un simple juego. Hace semanas, el Barça daba por hecha su continuidad con una oferta de renovación más o menos pactada a pesar de que los representantes del futbolista no habían dado una respuesta definitiva y han ido aplazando el acuerdo que, debido a las condiciones de la deuda del club, no puede firmarse hasta el 1 de julio.
Y aprovechando este margen de tiempo y los vaivenes de Neymar, el PSG se muestra dispuesto a lanzar una contundente ofensiva que pasaría por pagar la cláusula de libertad: 190 millones de euros que ascenderían a unos 240 con los impuestos. Una barbaridad a la que habría que añadir una ficha que supondría el doble de la que cobra actualmente y que se ha llegado a cifrar en cerca de 50 millones anuales.. 
Neymar tiene desde hace tiempo sobre la mesa una propuesta para renovar con el Barça cuatro años más (del 2018 al 2022), lo que le convertiría en el jugador con el contrato más largo de la plantilla (el de Messi es hasta el 2018). El club sabía de su voluntad de aceptarla después de meses de incertidumbre en los que tuvo noticias de movimientos del entorno del jugador con otros equipos. Ahora, sigue creyendo de que la acabará firmando pero también tiene informaciones que le provocan intranquilidad.   
Elemento de presión
La causa judicial abierta por su fichaje ha sido un elemento de presión constante y también una excusa para buscar una posible salida. En todo este tiempo, el padre del futbolista ha mantenido contactos con distintos clubs, encantado de saber de ese interés y sin acabar de cerrar nunca la puerta, dejándose querer, sin que sea fácil saber el grado de complicidad con su hijo.
Neymar ha expresado reiteradamente su deseo de y ha dado muestras de la buena relación que mantiene con Messi y Suárez, una de las claves del éxito del Barça en las dos últimas temporadas y una razón de peso a la hora de apostar por su continuidad.
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Neymar Jr 
Heróis? Não!
Apenas somos felizes de jogar futebol e desfrutar de toda amizade que encontramos! @LuisSuarez9

Pero paralelamente ha mantenido cierta indefinición justificada en algún caso por la incertidumbre ante el desenlace del conflicto judicial. El padre del futbolista llegó a pedir “seguridad jurídica” en el nuevo acuerdo y ha amagado alguna vez con una salida en caso de no tener esas garantías.
El efecto del pacto fiscal
El Barça entiende que el  refuerza ese compromiso y que debería servir para dar el empujón definitivo a la renovación. Pero, en cambio, en los últimos días han crecido las dudas y la inquietud ante un cambio de estrategia. 'Mundo Deportivo' ha informado de que el Barça envió el sábado a Brasil a Raúl Sanllehí, director de fútbol y el hombre que negoció su fichaje de la mano de Rosell en 2013, para que esté junto al jugador. Un significativo mecanismo de vigilancia.
El viaje obedece a la presencia de emisarios de otros clubs. Manchester United y Madrid, que cuenta con la ayuda de Walter Ribeiro, muy integrado en el entorno del jugador, también andan sondeando el fichaje. Algunas informaciones apuntan al deseo de Florentino de dar un golpe similar al de Figo, pero al mismo tiempo se hace referencia a Pogba como el otro gran objetivo (más de 100 millones de euros) y parece difícil sino imposible afrontar dos operaciones tan astronómicas. También se hace difícil pensar que Neymar diera un paso así.
Operación viable
En el Camp Nou el gran temor es el PSG. Y no es infundado. Las reticencias que provocaba una operación con estas cifras han dado paso a una preocupación con fundamento. Económicamente no es inviable para un club sin límites en este sentido y que solo debe estar pendiente de cumplir el ‘fair play’ financiero que, si fuera el caso, podría sortear. “Lo están intentando y van muy en serio. Otra cosa es que al final lo consigan”, asegura una fuente muy al corriente de estos contactos.
La alternativa si no logra el fichaje ahora sería cerrar un acuerdo para la próxima temporada cuando solo le quede un año de contrato. Ese es otro temor del Barça, que parece más factible, y una de las explicaciones a las largas que ha ido dando al visto bueno definitivo de la oferta de renovación. En esa situación, y con la perspectiva de quedar libre al año siguiente, las condiciones de negociación serían muy diferentes.

Pero la primera opción es intentar hacer efectiva la operación este verano y que Neymar ocupe el hueco de Ibrahimovic. Uno de los argumentos de las negociaciones es precisamente convertirle en el gran icono del club en todos los niveles, deportivo y comercial, con las repercusiones económicas que eso supone. Una idea que siempre ha pesado en el entorno del jugador y que en el Barça condiciona la presencia de Messi. La cuestión es hasta qué punto Neymar querrá seguir jugando a este juego.
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