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domingo, 12 de junio de 2016

En España, dos megalomaníacos, el pequeño Francisco y Pablo Iglesias cobran más que el REY, Rajoy y Pedro Sánchez juntos.


La multa que la Fiscalía le pedirá por injurias al CNI depende de la riqueza amasada por el veinteañero.
La abogacía del Estado le reclama 180.000 euros. Éstas son sus abultadas pagas de una televisión.
José Cabrera, psiquiatra forense, destacó en relación con el pequeño Nicolás que el delirio megalomaníaco produce"ideaciones" que los sujetos "toman como reales", con lo que el joven podría "creerse lo que dice". A su juicio, gran parte de sus revelaciones son achacables al delirio, pero "podría haber una parte de verdad en ellas", aunque "nunca sabremos cuál porque nadie va a reconocerlo", señaló.

Cabrera apuntó también que este tipo de trastornos producen que de "un mínimo de realidad" el sujeto genere una idea delirante. Por ejemplo, es posible que "realmente" él asistiese a eventos o reuniones con autoridades del Gobierno o Zarzuela como "mero invitado" y de ahí deducir que "se le había llamado a él en concreto para encargarle una misión", como mediar en el conflicto catalán.


Este experto subrayó que "la imagen de autocontrol y frialdad que Nicolás ofrece en los medios es compatible" con este trastorno, con lo que "el análisis debe ser más profundo y llevarse a cabo por especialistas".

Los pagos de Zeppelin. Arriba, las cuatro nóminas cobradas por Nicolás Gómez Iglesias entre el 7 de enero y el 15 de abril, que demostrarían unos ingresos brutos de más de 228.500 euros por Gran Hermano Vip.
Erró el tiro el pequeño Nicolás. Relativamente. Su delirante intento de saltar al reconocimiento de la opinión pública desde el inframundo en el que se cuecen los concursantes de un reality show, tuvo un resultado más que discreto. Al restallante y "florido" -en palabras de una forense judicial- genio de la picaresca "megalomaníaca"-de nuevo la forense-, carne de espectáculo, capaz de engañar a hombres de enorme importancia, se lo comieron con patatas algunos faranduleros acostumbrados a la cámara y a la explotación del chonismo como forma de vida. Cayó a la primera. Sin embargo, con lo que ganó, y con lo que seguirá ganando con formatos diseñados para él, entrevistas y los varios negocios que ha puesto en marcha, tiene de sobra para pagar las multas que solicitan para él la Fiscalía y la Abogacía del Estado.
Según las facturas a las que ha hemos tenido acceso, la productora Zeppelin TV abonó a Francisco Nicolás Gómez Iglesias, del 7 de enero al 15 de abril, 228. 571,42 euros brutos -más de 121.254,68 euros netos-, repartidos en cuatro desiguales mensualidades correspondientes a su intervención en el programa Gran Hermano Vip (GHV). Cien días de trabajo en los que recibió algo más de 2.200 brutos por día. Bajo la "categoría o grupo profesional"de "concursante".
En enero, Zeppelin Televisión le abonó 72.285,71 euros brutos -más de 31.376 euros netos-; en febrero, 37.428,57 brutos -más de 21.800 netos-; en marzo, 108.857,14 brutos -61.510 netos- y en abril, 10.000 brutos -6.539 netos-. A éstos hay que añadir otros ingresos. La propia productora, a requerimiento del juez, recuerda en un escrito que ése es el dinero abonado por Zeppelin por los derechos de emisión de Gran Hermano Vip pero que hay otro programa como Un tiempo nuevo, producido por Mandarina, que lo ha tenido en sus listas de pagos.
La difusión de lo que cobre o no el pequeño Nicolás, Fran, no responde a un impulso morboso ni es consecuencia del escándalo que puedan provocar los emolumentos que se embolsan determinados personajes, en general, por realizaruna aportación más o menos dudosa al mundo del entretenimiento. Responde al interés que el titular del Juzgado 25 de lo Penal de Plaza de Castilla y el fiscal adscrito han mostrado por conocer sus ingresos, dado que dos de las partes personadas en uno de los procedimientos seguidos contra él, probablemente el más morboso, el impulsado por el CNI, solicitan que le impongan como condena pagar varios miles de euros de multas.
Todavía causa estupefacción repasar las peripecias de un mocoso que, sin cumplir 20 años y sin despeinarse, Engatusó a empresarios con tanto colmillo como Arturo Fernández o a una buena parte de la plana mayor del PP. Provoca incredulidad, aún, el desparpajo y la seguridad con la que se presentó como el gran solucionador de la cuestión catalana enviado por la vicepresidenta y el CNI. Picó tan alto que, al final, cometió errores que lo llevaron a su detención, pero lo cierto es que su existencia sólo es posible en un país decadente, con tendencias al suicidio por corrupción o por amiguismo, que el pequeño Nicolás ayudó a retratar de un modo cruelmente preciso.
Por toda esta trayectoria, está acusado de estafa, falsedad documental y usurpación de funciones públicas por el juez del número 2 de Plaza de Castilla. Sin embargo, la solicitud de sus cuentas ha sido realizada por el titular del Juzgado de Instrucción Nº 25 de lo Penal, que lleva la querella ampliada que el CNI le presentó por injurias.
Una vez pillado, Francisco Nicolás aseguró que era un charlie, refiriéndose así de forma inapropiada a los agentes informales que trabajan para los servicios secretos, y sostuvo que se había reunido con el director, Félix Sanz Roldán. Más tarde añadió que el CNI interceptaba conversaciones de forma ilegal.
Finalizada la fase de instrucción, el juez consideró que había motivos para juzgarle y exhortó a las partes -paso previo para sentarle en el banquillo- para que presentasen sus escritos de acusación o de archivo: la Fiscalía ha solicitado una condena de 15 meses a 12 euros por día y la publicación de la sentencia a costa del acusado; la Abogacía del Estado pretende que pague 400 euros al día durante 15 meses, lo cual implicaría una multa de 180.000 euros, en aplicación del artículo 504.2 del Código Penal que establece que "los que injuriaren (...) a los Ejércitos o Cuerpos y Fuerzas de Seguridad serán castigados con la pena de multa de 12 a 18 meses".

'No tendré que pagar' multa

Francisco Nicolás Gómez asegura que no está preocupado por lo del dinero porque está seguro: "No voy a tener que pagar un euro", dice. Insiste en que sus pruebas sobre las grabaciones ilegales del CNI son válidas y, de modo más técnico, explica que le concederán la nulidad del procedimiento porque cuando se le pidió al CNI la ratificación de la denuncia, lo hizo la Abogacía del Estado. Pero sobre lo que nos ocupa, ni mucho menos niega que esté ganando dinero. Al contrario.
"Puede ser que haya ganado más de 2.500 euros al día. Durante GHV ganaba unos 30.000 a la semana... No sé exactamente lo que gano. Como además tengo empresas, al final, no lo sé. Lo que hay que hacer es invertirlo bien para que dé fruto", declara a Crónica, esta vez con naturalidad, sin asomo de la chulería expresa de antaño.
Cuando su historia saltó a la luz pública se convirtió en la pieza más codiciada por los periodistas, incluidos los de los más prestigiosos diarios norteamericanos. Pasado el tiempo, menos demandado, se rebotó desde la portada de la revista Semana y confirmó las especulaciones o los rumores que le atribuían ganancias de más de 3.000 euros al día. "Por qué molesta tanto", espetó. "A mí me paga una empresa privada, ¿qué pasa?, ¿que porque la gente se muera de hambre yo no puedo ganar dinero?". Naturalmente, acto seguido se ofreció a repartirlo con altruismo. Gracias al CNI, puede que tenga oportunidad.
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