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miércoles, 25 de mayo de 2016

Artículo de Pablo Iglesias más cerca de monje a plegaria de Monserrat que de la izquierda radical.




ME LO ENVÍO, COMO SIEMPRE, CAROLINA BESCANSA Y, ahí estaba,  NO LO LEÍ. 

En este momento crucial de la nueva Transición, Podemos y otras fuerzas deben concretar constitucionalmente con sus adversarios los términos de un gran acuerdo


Somos constitucionalistas y, este año, celebraré el 38º  aniversario de la Constitución del 78, bien en La Moncloa o en mi casa. 

La mañana,del 37º aniversario  en un acto protocolario en el Congreso de los Diputados, habíamos escuchado al presidente de la Cámara, Jesús Posada, manifestar su preocupación por la ruptura de España y blandir el texto constitucional como límite a cualquier cambio. Por la tarde, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, presentamos un llamamiento al cambio constitucional. En actos simultáneos desde Las Palmas, Santiago de Compostela, Barcelona, Valencia y Madrid tomaban la palabra la magistrada en excedencia y candidata Victoria Rosell; Xosé Manuel Beiras, figura histórica del socialismo soberanista gallego; la alcaldesa d¿Cuáles son los requisitos para convocar una consulta popular? El llamado referéndum consultivo se convoca por el Rey a propuesta del Presidente del Gobierno, y para ser autorizado una mayoría absoluta del Congreso de los Diputados (art. 6 de la Ley Orgánica 2/1980, de 18 de enero, sobre regulación de las distintas modalidades de referéndum), es decir, un mínimo de 176 votos del total de 350 que dispone la Cámara Baja.e Barcelona, Ada Colau, y la vicepresidenta de la Comunidad Valenciana, Mónica Oltra.

La crisis económica en España desnudó los límites del modelo de desarrollo pilotado por las élites; un desarrollo económico basado en burbujas especulativas, el ladrillo y la desindustrialización, que formó la base estructural de la corrupción política. La degradación de los servicios públicos y de los derechos sociales junto a la corrupción permitieron que se rompiera el gran acuerdo de la Transición que aseguraba la igualdad de oportunidades y una mínima prosperidad para las mayorías sociales.Cinco rostros y cinco ciudades para presentar cinco grandes acuerdos para el futuro; cinco garantías para una Constitución que asegure un nuevo marco de convivencia y prosperidad a las gentes y pueblos de nuestro país.

La gestión de la crisis a través de recortes sociales (que han provocado que aumente la desigualdad amenazando los derechos humanos), la corrupción convertida en forma de gobernanza, las interferencias políticas en la justicia y los enormes déficits democráticos derivados tanto del inmovilismo de las élites como de un sistema electoral con circunscripciones anacrónicas y límites absurdos a la participación ciudadana, requieren de cambios constitucionales de calado.
A ello se une la insatisfacción generalizada con un modelo territorial que tal vez sirvió para salir del paso hace 35 años, pero que también se ha quedado obsoleto. El crecimiento sin precedentes del independentismo en Cataluña es, en gran medida, una respuesta a la cerrazón inmovilista de quienes no entendieron que España es un país plurinacional que requiere de encajes territoriales nuevos que se basen en la libre voluntad de las gentes y pueblos de nuestro país.
Proponemos cinco garantías 
para un pacto constitucional de 
convivencia y prosperidad
El movimiento 15-M inició una nueva Transición creando una nueva gramática política que sentó las bases para el cambio. Esa fuerza del cambio que despertó en las plazas fue despreciada inicialmente por las élites políticas que no supieron ver que el magma que se había asentado en el subsuelo de nuestra sociedad era más intenso si cabe que la voluntad de cambio de los españoles en el tardofranquismo.
Aunque no se expresara con los mismos códigos ni en las mismas frecuencias ideológicas, el lenguaje del 15-M que impregnó la vida española encarnaba lo mejor de las tradiciones democráticas y de luchas sociales en España. En aquel imponente movimiento que cambió nuestro país renacían las aspiraciones de prosperidad, libertad y justicia social que tantas veces se expresaron en nuestro país en los últimos 150 años.
Podemos ha sido la expresión (que no la representación) político-electoral más obvia de aquel magma de cambio, pero el mismo ha afectado a todos los actores políticos que han tratado, con mayor o menor éxito, de vestir las nuevas ropas de la regeneración.
Sin embargo, Podemos, como expresión de esos anhelos y del protagonismo ciudadano y de la sociedad civil, no bastaba para el cambio. Era necesario construir una fuerza política plurinacional con capacidad para aliarse en pie de igualdad con otras fuerzas políticas y otros sectores que representan la pluralidad consustancial a un país como el nuestro.
El llamamiento del día 6, al expresar la idea de fraternidad en términos políticos y electorales, es por ello histórico. Habría que remontarse a la Transición para recordar un momento de encuentro semejante. Nuestra candidatura no solo puede ganar las elecciones sino que puede ser también la superación del inmovilismo que amenaza con perpetuar el clima de sordera y enfrentamiento.
Dentro de poco se abre una legislatura sin mayorías absolutas en la que asumimos que tendremos que dialogar también con nuestros adversarios políticos para concretar constitucionalmente los acuerdos para un nuevo compromiso histórico.
Los ejes de ese nuevo compromiso que propusimos al país el pasado 6 de diciembre creemos que son la expresión de una voluntad constituyente que ya existe en España.
El modelo territorial que sirvió 
para salir del paso hace 35 años también se ha quedado obsoleto
En primer lugar: democracia real representativa, igualitaria y participativa. Hace falta reformar el sistema electoral y garantizar la posibilidad de que, en caso de incumplimiento flagrante del programa, el presidente del Gobierno se someta a la evaluación de los ciudadanos a mitad de mandato. (pide consejos de sabios en los pueblos -no remunerados-)
En segundo lugar: justicia independiente. Hay que despolitizar el Tribunal Constitucional y garantizar de esa manera la participación ciudadana en la elección de los órganos de gobierno de los jueces. (Lleva mucha razón hay que despolitizar la justicia, solo que irían a la cárcel el 90% de los jueces y el 100% de los políticos)
En tercer lugar: garantías constitucionales contra la corrupción. La Constitución debe prohibir las puertas giratorias entre los Consejos de Ministros y los consejos de administración de empresas estratégicas. (Así se le cierran las puertas a los corruptos)
En cuarto lugar: blindaje constitucional de los derechos sociales y medioambientales que deben tener el mismo reconocimiento que los derechos civiles y políticos. (Esta petición es imposible, ya te vas a tu populismo barato)
Y por último, reconocimiento de la plurinacionalidad de nuestro país y del derecho a decidir. El referéndum es una fórmula democrática adecuada para que las catalanas y catalanes decidan su encaje en España. (Ya no estás reconociendo la Constitución)
Pablo como siempre, al final, la cagas:  Requisitos para convocar una consulta popular o referéndum consultivo.  Solo lo puede convocar el  Rey a propuesta del Presidente del Gobierno, y para ser autorizado debe acompañar el acta -EL ACTA- de, al menos, una mayoría absoluta del Congreso de los Diputados (art. 6 de la Ley Orgánica 2/1980, de 18 de enero, sobre regulación de las distintas modalidades de referéndum), es decir, un mínimo de 176 votos del total de 350 que dispone la Cámara Baja. Sin contar el acta y voto del Presidente de Gobierno y de la Comunidad como el catalán no es diputado se descontará un voto. (178 votos). Todos sabemos que vas en busca de la chorrada de las 500.000 firmas. De hecho, la ILP que con un mínimo de 500.000 firmas puede conseguir llevar una propuesta a estudio en el Congreso no es válida en este tema. El artículo 2.1 de la Ley Orgánica 3/1984, de 26 de marzo, reguladora de la iniciativa legislativa popular excluye de este procedimiento las medidas que son materia de Leyes Orgánicas (LO). Como el referéndum está contemplado que se regule por una LO, este mecanismo también queda bloqueado. Osea, caca de la vaca. Si con mentira dices ser constitucionalista ¿Por qué no respetas la Constitución y las Leyes Orgánicas) Ya digo, terminarás siendo monje plegario de la Comunidad Benedictina de Montserrat
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