Sigue el blog por EMAIL. Seguir por EMAIL

sábado, 21 de febrero de 2015

El PSOE agoniza. Andaluces en Madrid.


El PSOE ha muerto, sencillamente,  por dejar de ser socialista. No obstante, La elección del Secretario General  por votación directa de sus militantes es un paso positivo en la renovación del partido socialista. Más allá de las críticas al proceso, especialmente a la influencia que pudo tener la estructura del partido en la toma de la decisión por las bases, las elecciones primarias son una primera respuesta a la demanda de la ciudadanía de transparencia y democratización de los partidos políticos que todos deberían tomar buena nota. Todo esto tiene un valor añadido, el pucherazo de la lozana andaluza, Susana Díaz y la ya más que sobrada imputación de sus vacas sagradas, Chaves y Griñán.


Aunque no deberían perder demasiado tiempo en conmemoraciones. Solo ha hecho lo fácil. Lo difícil viene ahora: presentar un proyecto ilusionante y creíble a su base social, recuperar la confianza de sus votantes, en especial a los que ha ido perdiendo en los últimos años, cambiar la percepción negativa que dejó su gestión de la crisis. Después de el traspiés de Pedro Sánchez en la CM, con el cese de Tomás Gómez, que ha divido, no en dos, sino en tres el electorado, su agonía es evidente.

Va a resultar difícil olvidar el giro copernicano  del 2010, cuando Zp rompió con sus compromisos y empezó a aplicar la política de austeridad impuesta por la UE a las órdenes de  Ángela Merkel. La socialdemocracia europea en su conjunto, y la de los países del sur en particular, han sido incapaces de ofrecer una alternativa de gestión de la crisis diferente a la de los conservadores. Han compartido un único discurso, el de los recortes de los derechos laborales y sociales, aunque con acentos diferentes


Primero hay que reconocer dicho error y después presentar una propuesta diferente y creíble tiene que ser el primer paso para reconstruir un proyecto político que está gravemente amenazado. No son estos tiempos fáciles para nadie y menos para el PSOE. Las legitimidades históricas se han roto y ahora cada partido, cada organización, cada institución, se la tiene que ganar día a día, acertando con sus decisiones.

Deben de tener en cuenta  que si se vuelven a equivocar no hay más maniobras posibles. Ya hemos visto como en Grecia un Partido Socialista lleno de historia se ha convertido en poco más que una comunidad de vecinos. Lo mismo que en Cataluña donde el PSC, prácticamente no existe en el mapa político.  La nueva dirección del PSOE ofrece pocas garantías, mediocres y confundidos. Al que le parezca esta idea un exageración sin sentido, que piense en un más que posible escenario en las próximas elecciones municipales y autonómicas. Por ejemplo en Madrid, con el PP como primera lista y una candidatura de Izquierda Unida? Podemos con más diputados o concejales que el PSOE. ¿A quién le daría Pedro Sánchez el gobierno de la comunidad o del ayuntamiento, al PP o  a la izquierda bolivariana que lo acaba de derrotar?

Estamos en un cambio de ciclo político, en una nueva época. Tiempos atrás en el  PSOE era habitual que gobernase con el apoyo de los votos de la izquierda, pero eso ya es historia, ahora la izquierda es su rival político.

Publicar un comentario