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lunes, 30 de diciembre de 2013

Para Rajoy congelar el SMI, no es un recorte. Para mi, si.

Definitivamente, el salario mínimo en España se congela en 2014. Así lo ha decidido la banda rajoyana, sin más explicaciones que no se trata de un  recorte, por lo visto es un aumento. En 2013 y en plena recesión lo subió  un 0,6% y ahora cuando, según ellos ya estamos saliendo de la crisis, lo congela. Si, los brotes verdes de Zapatero y la luz al final del túnel de Rajoy.  ¿Tiene alguna ventaja mantener un salario anclado en 645 euros como fórmula para generar empleo? ¿O es una medida más que en realidad lastra las posibilidades de recuperación del consumo? Surgen dudas sobre la idoneidad de esta decisión, que consolida un poco más el modelo económico low cost hacia el que España avanza a toda velocidad. La prioridad es crear empleo, pero si las personas que tienen un trabajo van perdiendo poder adquisitivo en sus salarios, su capacidad de estimular la economía vía consumo se desvanecen, generando a su vez más paro. .

España se sitúa en el puesto nueve de entre 23 países con salario mínimo fijado en la Unión Europea, según estadísticas comunitarias de julio de 2013. El sueldo español legal más bajo para una jornada completa es de 753 euros al mes en 12 pagas al año (o 645 en 14 pagas). A nuestro nivel se sitúan Eslovenia (784 euros al mes con 12 pagas), Malta (697 euros) o Portugal (566 euros).
Además, a la congelación del SMI hay que sumar la del Indicador Público de Rentas con Efectos Múltiples (Iprem), índice que se utiliza como referencia para definir la cuantía de becas, ayudas, subvenciones o el subsidio por desempleo, entre otros, según consta en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Es verdad que la tasa de inflación está muy controlada: se situó en el 0,2% en noviembre, tras el efecto escalón de la subida del IVA del pasado año. No obstante, durante la primera mitad del año los precios llegaron a reflejar una subida superior al 2% interanual. Y sigue habiendo presiones inflacionistas, como la que provoca la subida de la factura de la luz y el efecto cascadaque deriva de esta, como por ejemplo su impacto en los transportes, y el derivado de la creación de nuevos impuestos.

Los sindicatos rechazan de plano la congelación del SMI. COO y UGT creen que supondrá una nueva pérdida de poder adquisitivo de esta renta, que desde 2007 ha ido perdiendo peso sobre el salario medio. Los sindicatos explican que el SMI español es uno de los más bajos de la UE-15, que bordea el umbral de la pobreza en hogares con un solo miembro y que se sitúa por debajo en hogares compuestos por al menos dos personas. Según las centrales, los sindicatos recuerdan que el SMI ha perdido 5,5 puntos de su capacidad adquisitiva en cuatro años y se ha ido alejando así del compromiso suscrito por España en la carta social europea de que alcance el 60% del salario medio.

Un salario mínimo que contrasta con la política retributiva de algunas de las empresas que marchan bien en España, como Mercadona. El nuevo convenio colectivo de esta cadena contempla que "cualquier trabajador de la compañía cobrará, como mínimo, 1.260 euros al mes, cifra que duplica prácticamente la del SMI.

Dicho convenio tendrá una duración de 5 años,  y de ámbito nacional. Por primera vez cobrará un andaluz igual que un madrileño o catalán. Además, "permitirá mantener el poder adquisitivo de la plantilla hasta 2018 y crear, además, 1.000 nuevos empleos durante este período", han subrayado las mismas fuentes. De esta forma, en términos salariales brutos, "se ha logrado consolidar que cualquier trabajadora o trabajador de la compañía tenga un salario mensual de 1.260 euros nada más incorporarse a la empresa". Un ejemplo de buena gestión.

Un país recién llegado al salario mínimo, Alemania, que lo implantará a partir de 2015, ha fijado su cuantía mínima en 8,5 euros la hora, de lo cual resulta una retribución por encima de 1.300 euros para una jornada de 35 horas semanales. Debe ser que Alemania es el Mercadona de Europa o, posiblemente, la ueña de España.
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