Sigue el blog por Email

viernes, 26 de abril de 2013

Rajoy/Cospedal, Cospedal/Rajoy ponen fin a su tirano de Gobierno de España.


¿Quién manda más?

Todo parece indicar que el Gobierno de Rajoy a tocado fondo y que, momentaneamente vamos a ser gobernado de acuerdo a Ley y por un equipo de tecnócratas con alta y demostrada cualificación en las diferentes materias de que se compone la gobernabilidad de un país.

No es novedoso decir que hasta de Guindos ha llamado inútil en varias ocasiones a Rajoy y que algunos ministros le han reprochado la falta de aptitudes de sus vicepresidentas, así como su grado de holgazanería. No se puede ser la dueña del Gobierno, caso de Cospedal, cuando su marido, sencillamente, es un chorizo.  El amor es libre; pero, precisamente, yo me he casado con ese golfo. Ella se puede casar con quien le salga a ella del chumino, pero que abandone la política puesto que por daños colaterales estamos siendo perjudicados todos menos ella.

Los últimos datos macroeconómicos y la reacción del gobierno ante las protestas ciudadanas están marcando el principio del fin de esta pesadilla que ha sorprendido a propios y extraños.  ¿Hubiese fichado por una eléctrica el bigardo marido de Soraya Sáenz de Santa María sin la condición de superministra? Nooooo. eso es valerse del poder dominante. Lo peor del caso es que su jefa es la ExMinistra, Elena Salgado  (PSOE)

El paro, los altos índices de paro, el empeoramiento de las previsiones de crecimiento, la corrección al alza de la cifra de déficit o la evolución de los indicadores del crédito, del consumo o la producción industrial reflejan que la acción del gobierno o banda rajoyana es un desastre sin género de dudas.

Hay veces que los gobiernos, por error u omisión aciertan. En este caso, ni una sola  de las reformas que con tiranía y mala leche ha conseguido el fin que, en su día,  intentaron transmitir a  los ciudadanos. La reforma laboral ha multiplicado el desempleo, las financieras no han saneado de verdad el sistema bancario ni han recuperado el crédito, la amnistía fiscal solo ha servido para que se valgan de ella los correligionarios de los gobernantes, y los recortes de derechos y gastos sociales en educación, sanidad, pensiones o atención a la dependencia ni siquiera suponen una disminución sustancial de la deuda porque se mantienen los altos pagos por intereses o el apoyo generoso a la banca y a las grandes empresas. Una reforma se hace para mejorar lo ya existente, a las pruebas me remito.

Las empresas cierran, por tanto,  los despidos son cada vez mayores, miles y miles  de empresarios pierden sus patrimonio. Desde el punto de vista que trates de mirarlo, la economía empeora y se entristece; para mi que está enrocada, la pobreza está aumentando dramáticamente, sobre todo entre las personas mayores y los jóvenes y niños, miles de personas y hogares pierden sus viviendas, los servicios públicos se degradan por momentos y los ingresos de las familias caen estrepitosamente, generando no solo sufrimiento sino la ruina de las pequeñas y medianas empresas que viven de ellos, o de cientos de pueblos y capitales de provincia. 

Mientras hay un trato de favor evidente y bastante poco equitativo,  el gobierno se dedica a salvar la cara y el sillón a banqueros delincuentes, se niega a investigar a los responsables de todo lo que está pasando y ayuda con la mayor generosidad a las grandes empresas, bancos y fortunas. Lo prueba como hecho así mismo irrefutable el aumento de la concentración de la renta y la riqueza y de la desigualdad en España.
No se trata, pues, de un simple problema de incompetencia del gobierno. En realidad, lo que tiene que hacer para que los de arriba salgan adelante en mejores condiciones lo hace bien. Se trata, además, de que nos gobierna un Partido que traiciona constantemente los intereses generales, que se enroca en la mentira y que limita las libertades públicas para sortear los efectos de su fracaso ante la gente normal y corriente.
Rajoy/Cospedal o viceversa del mismo modo que antes le pasó a Zapatero y al PSOE, se han rendido ante los poderes económicos europeos y sus representantes políticos, por lo que han puesto a España de rodillas ante la Troika Los datos son irrefutables y no hay manera alguna de salvar la gestión de Mariano Rajoy y de su partido, o sea, nos quieren entregan para ser ejecutados.

Es preocupante que la política de austeridad que defienden es una gran estafa cuando va acompañada de casi cinco billones de euros en ayudas a la banca o de casi 400.000 millones de euros anuales en pago de intereses a los bancos privados, y está perfectamente demostrado que no puede tener los efectos beneficiosos que dicen que tiene, sino todo lo contrario. El propio Rajoy demuestra su incapacidad y su traición cuando pide por la boca chica ayudas al crecimiento o que el Banco Central Europeo desempeñe otro papel, o cuando calla ante los efectos devastadores que provoca en la población más desfavorecida.
Los ministros, el propio Rajoy y los dirigentes del PP mienten con descaro constantemente diciendo a la ciudadanía lo que saben que no va a ocurrir y presentando sus medidas como lo que no son, tal y como al cabo de poco tiempo se comprueba sin dificultad, lo que explica la desafecto continuo de sus propios votantes. Siendo Zapatero el peor gobernante de la historia, hoy, superaría en PSOE al PP en intención de voto. Tan triste como cierto,  Rajoy ha inmaculado a ZP. 

Tenemos que ser consecuentes y diría que hasta apoyar de una u otra forma a esos colectivos que, para mi, tienen en jaque a la banda cospedeísta o rajoyana. De cualquier forma posible hay que poner fin a esta situación y los partidos políticos que nos han llevado a la situación en la que estamos no pueden sacarnos de ella. Para ello es imprescindible una reacción ciudadana en defensa de la libertad, de la dignidad y de los derechos humanos y sociales y de la democracia que están en peligro. Es necesario un protagonismo mucho mayor de las personas normales y corrientes, las que día a día sacan adelante sus empresas, sus empleos, sus estudios, sus familias o a las personas que están a su lado, las que saben trabajar bien y crear riqueza y que no buscan hacerse ricos a cualquier precio sino ser personas decentes y cumplir honestamente con sus obligaciones y responsabilidades. Sin más dilación hay que acabar con la corrupción, investigar para conocer a los responsables de todo lo que nos ha pasado, a los políticos que se llevan el dinero, a los banqueros y bancarios que nos han estafado, a las fortunas que defraudan, a los jueces que no actúan contra todos estos delincuentes, a las autoridades que no vigilan y dejaron hacer a cada uno lo que le salía de los huevos.  Se precisa la unidad ciudadana por encima de diferencias de segundo orden para salvar lo que de verdad es ahora lo prioritario, para enfrentarse con decisión e inteligencia a quienes han hecho que Europa se traicione a sí misma y se empeñan en destruirla, para poner en marcha un proyecto de regeneración política, económica y social que nos saque de las desesperanza y del miedo, para luchar contra el fraude en todas sus manifestaciones, para recobrar la ilusión en nosotros mismos y para garantizar que todos tengamos el mismo derecho al futuro en bienestar y con seguridad total.
Tenemos que poner fin a este gobierno porque de él solo se pueden esperar nuevos y más dolorosos e inútiles saltos al vacío, hay que reclamar nuevas elecciones y hay que lograr que concurran a ellas candidaturas ciudadanas de nueva factura que traigan el aire fresco que acabe de una vez con esta pesadilla. Nuestros derechos deben ser respetados o nosotros no respetaremos a nuestros gobernantes. Se quejan de los escraches cuando, realmente, yo los sitiaría. 
Publicar un comentario