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domingo, 24 de febrero de 2013

Contra las mentiras del Debate del Estado de la Nación el Tsunami de la Marea Ciudadana.

Tomó la palabra Rajoy. Hizo una sinopsis del Estado de la Nación, creo que no se puede mentir más en tan poco tiempo y, posteriormente, sin venir a cuento citó los logros en política internacional. ¡Vaya cara¡ . Es digno de tener en cuenta con la  frialdad  que Mariano Rajoy cierra los ojos a la realidad, manipula los datos, sueña y cree que soñamos todos con los  brotes verdes donde hay abismos y se felicita a sí mismo por unas medidas que sólo han servido para aumentar el paro y empobrecer a la gran mayoría de los españoles.
 
Dijo que la sanidad pública está mejor que nunca. Y no, no se le queda la cara de vergüenza cuando no tiene en cuenta la cantidad de profesionales que llevan meses protestando por SU política que,  en definitiva,  destruye la sanidad pública. Dijo que va a ser el garante contra la corrupción. Y no se le pone la cara negra como el dinero que ha financiado de forma ilegal las campañas electorales de su partido y la vida hogareña de su cúpula. Va a mejorar la educación y la investigación, y no se le pone la cara verde como las camisetas de los profesores y alumnos que han luchado durante meses contra la falta de medios y la destrucción de la enseñanza pública. Solucionará pronto el problema del paro, afirma, y no se pone rojo como las banderas de los sindicalistas que han denunciado su reforma laboral, responsable directa de que España se haya convertido en una fábrica de despido gratuito y agradecido.
 
No, ningún signo de inquietud al mentir. No comprendo su costumbre de hacer declaraciones con los periodistas encerrados y mudos. La máscara imperturbable de sus mentiras es más segura que el silencio. Quizá le pintó esta máscara alguno de esos miembros de su corte mediática que, disfrazado de periodista, escribe los titulares de la actualidad antes de que sucedan los acontecimientos. Todo lo que se ha ganado con la Marea Ciudadana si la ayuda de la prensa, de poco o nada vale y como podréis observar no están por la labor.
 
De la desvergüenza a la tristeza. Rubalcaba recriminó las mentiras a Rajoy y lo hizo  de forma segura hasta que los gruñidos de sus señorías, como siempre, lo espantaron. Pero en realidad la tristeza no fue consecuencia de la mala educación de los diputados correveydiles del Gobierno. era consecuencia de un estado de conciencia anterior, algo que Rajoy aprovechó al recordar que Rubalcaba tiene su propio pasado político. 
 
 Daba pena  oír a Rubalcaba hablar sobre los peligros de la equivocada política de control del déficit cuando fue su Gobierno socialista el que pactó de forma precipitada y severa con la derecha un cambio constitucional para limitar el gasto público. Y era triste oírlo hablar del dolor de los desahucios, cuando el PSOE utilizó sus votos como partido mayoritario durante años para detener las propuestas políticas que querían cambiar la injustísima ley hipotecaria. 
 
Pérez Rubalcaba estuvo serio y llegó incluso a proponer un buen programa alternativo de Gobierno. Pero Rubalcaba, como he dicho antes, tiene su propia historia y las mentiras de Rajoy se movían como pez en el agua entre la historia de Rubalcaba. El PSOE tiene también su historia. Por eso debería darse cuenta de que la Transición se ha terminado. Las llamadas al turno bipartidista que hizo Rubalcaba, anunciando que su próximo Gobierno corregiría la política del PP, fueron despreciadas por Rajoy. Prefirió recordar que Rubalcaba, en el fondo y pese a la gresca, había hecho una política parecida a la suya cuando estuvo en el poder. La política de turnos ya no le hace falta a la derecha. Esa es la justificación de la temeridad de Rajoy.
 
Ya todo es pasado y la Transición ha terminado. El PSOE supuso siempre que la puesta en duda de la Transición vendría por los rojos radicales que se sienten republicanos, no respetan al rey y no comprenden que la confusión entre mercado, banca y modernidad es la insignia del futuro. Pues no. Resulta que es la derecha radical la que ha dado por muertos los pactos de la Transición. Está rompiendo todos los equilibrios. El PSOE corre un peligro gravísimo como no se dé cuenta de que la Transición ha muerto y que es necesario configurar una nueva realidad social. Ha facilitado el imperio en Europa y en España de unos monstruos marinos dispuestos ahora a dejarlo como un pez sin agua.
 
Más pena me daba El Cayo de IU que formando parte -Vicepresidencia de la Junta de Andalucía-, le recriminaba al corrupto de Rajoy dicho calificativo, cuando por orden de él mismo forman parte del, posiblemente, gobierno más corrupto e inepto de la historia de España.
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