Sigue el blog por EMAIL. Seguir por EMAIL

martes, 19 de junio de 2012

La Cumbre de las Américas trata la corrupción en primera línea El vicepresidente Pence adelanta más sanciones contra Maduro y anuncia fondos para los emigrantes venezolanos en Colombia






Saludo entre el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos (izq.), el argentino, Mauricio Macri. 

La Cumbre de las Américas trata la corrupción en primera línea
El vicepresidente Pence adelanta más sanciones contra Maduro y anuncia fondos para los emigrantes venezolanos en Colombia
El gobierno bolivariano no asistió a la VIII Cumbre de las Américas, pero Venezuela sí estuvo por todos lados hasta convertirse en el epicentro del cónclave clausurado hoy domingo en Lima. Un encuentro continental con sabor agridulce, porque los avances anticorrupción contenidos en la Declaración final de Lima fueron mitigados por el peso de las ausencias (Donald Trump, Nicolás Maduro y Raúl Castro) y por el impacto del bombardeo en Siria. Como si el continente sintiera una vez más que los ojos del mundo desviaban su mirada hacia otros lados del planeta.
"Nos sentimos muy satisfechos", concluyó el presidente peruano Martín Vizcarra. "Hemos superado el ámbito declarativo para pasar a la acción, para en el futuro rendir cuentas a los ciudadanos", añadió tras refrendar la tolerancia cero contra la corrupción. El Compromiso de Lima propone 57 puntos para el fortalecimiento de la gobernabilidad democrática, la transparencia y el acceso a la información, el financiamiento de partidos y campañas electorales, la prevención de la corrupción en obras públicas y contrataciones, la cooperación jurídica internacional y el fortalecimiento de los mecanismos anticorrupción.
Plena unanimidad que no se alcanzó, como era de esperar, respecto al principal problema que hoy sufre el continente. Los gobiernos que conforman el Grupo de Lima, más Estados Unidos y Canadá, sí dieron un paso más en su presión contra Caracas en una estrategia de largo aliento que mantiene el desconocimiento a las elecciones presidenciales de mayo y que alerta ante la masiva diáspora de los venezolanos y sus consecuencias, que ya se notan en los distintos países. Tanto es así que en las instalaciones de la Cumbre trabajaron un buen número de venezolanos, incluidos dos antiguos dirigentes juveniles de las opositoras Primero Justicia y Voluntad Popular. Entre 200.000 y 300.000 emigrantes llegados de Venezuela viven hoy en Perú.
La voz cantante la llevó el presidente de Colombia, el país que más está sufriendo la fuga de los criollos. "Seremos implacables con el régimen represor", aseguró Juan Manuel Santos, "un régimen que quiere perpetuarse con unas elecciones que debemos desconocer todos los aquí presentes, elecciones diseñadas para maquillar a un dictador".
Palabras muy duras respaldadas por otros gobernantes, como el argentino Mauricio Macri, quien ratificó que no aceptarán el resultado electoral y calificó como insostenible la crisis humanitaria. El chileno Sebastián Piñera resumió el sentir de este grupo de países: "Venezuela es un problema de todos, allí no hay democracia ni respeto a los derechos humanos". "Completamente inaceptable", añadió el primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

"Trump cree que es hora de hacer más"

El vicepresidente estadounidense Mike Pence fue el encargado de cerrar las intervenciones de la sesión plenaria con un alegato para justificar el bombardeo en Siria y con una declaración de culpabilidad contra Nicolás Maduro, responsable del "sufrimiento" del pueblo venezolano, que vino acompañada de un recordatorio de las acciones de su administración: sanciones contra dirigentes chavistas; acciones contra el petro, criptomoneda bolivariana, y los 16 millones acordados en ayuda humanitaria para los emigrantes venezolanos.
"El presidente Trump cree que es hora de hacer más. Agradezco a todos los países por repudiar lo que sucede en Venezuela... EEUU no quedará mirando cómo Venezuela se derrumba", concluyó el enviado de Washington.
Pero no todos los países repudiaron al gobierno de Caracas, como es evidente. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, solicitó permiso para responder a Pence. Y lo hizo con un largo discurso en el que resumió las tradicionales demandas históricas de Cuba, además de defender a Maduro.
Más allá de la solidaridad cubana con su gran aliado, de la Cumbre de Lima se recordará un mensaje contundente para un gobierno con oídos sordos. Las reacciones desde Caracas llegaron al instante, durante la marcha convocada por la revolución en la capital venezolana. "Pretendieron excluirme de la Cumbre y lo que hicieron fue fracasar... Me siento un presidente pueblo, curtido en tantas batallas libradas junto a ustedes, siempre con el pueblo como principal razón", contestó Maduro.
Otras respuestas sobre el tema electoral habían llegado por adelantado, con advertencia incluida. Diosdado Cabello, número 2 del chavismo, aseguró que la victoria de Maduro en mayo serviría para hacer de la "revolución bolivariana un hecho total y absolutamente irreversible".
"La región se ha alienado, aún más, en un bloque crítico al régimen de Maduro. Los intercambios y declaraciones personales deben ser mucho más duros que la declaración conjunta", resumió el politólogo Félix Seijas, director de Delphos.

El Grupo de Lima, más EEUU y Bahamas

"No hubo acuerdo en Lima sobre Venezuela", reconoció el senador cubanoamericano Marco Rubio, que acompañó al vicepresidente Mike Pence.
La mitad de los presentes en la capital peruana sí exigieron al gobierno bolivariano unas elecciones "con las garantías necesarias para un proceso libre, justo, transparente y democrático, sin presos políticos y participación de todos los actores políticos". Los 16 países, conformados por el Grupo de Lima más Bahamas y EEUU, que se sumó por primera vez a una de sus conclusiones, descalificaron unas vez más los comicios del 20-M, que "carecerán de legitimidad y credibilidad".
El presidente peruano Martín Vizcarra, cuya diplomacia buscó sumar nuevos adeptos a la lucha por la democracia en Venezuela, reconoció ante los medios que no es "fácil" encontrar una solución. "Todos sabemos cuál es el problema, pero es difícil encontrar una solución. Sobre todo cuando una sanción puede afectar al pueblo. En Venezuela se están alterando todo los principios democráticos", subrayó el sucesor de Pedro Pablo Kuczynski, uno de los principales impulsores del Grupo de Lima.
Los países que suscribieron el comunicado final son Perú, Colombia, Chile, Argentina, Brasil, Canadá, Costa Rica, Paraguay, Panamá, Honduras, Guatemala, México, Guyana y Santa Lucía, que conforman el Grupo de Lima, más EEUU y Bahamas.
Los firmantes exhortaron a la ONU y a la OEA a que coordinen forma inmediata unprograma de asistencia humanitaria "para aliviar la situación de sufrimiento y escasez que padece el pueblo de Venezuela".


Publicar un comentario