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sábado, 19 de marzo de 2011

Policía muerto en Kabul: Muere un segundo policía español en el asalto de la embajada en Kabul


Se trata del subinspector granadino, Jorge García Tudela, del que se desconocen las circunstancias exactas de su fallecimiento. El atentado se salda con una decena de muertos
El subinspector de la Policía Nacional Jorge García Tudela, residente en Granada, se ha convertido en la segunda víctima mortal española del ataque talibán a la embajada española en Kabul, según ha confirmado esta madrugada el Ministerio del Interior. El fallecimiento de García Tudela se une al del policía leonés Isidro Gabino Sanmartín Hernández, también muerto en las primeras horas del atentado que, según todas las fuentes consultadas, fue un ataque coordinado contra la legación -y no contra una cercana casa de huéspedes- protagonizado por, al menos, cuatro terroristas.
Según ha informado el Ministerio del Interior esta madrugada, el personal de la Embajada de España, entre ellos los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía que integran el destacamento de seguridad, han sido evacuados tras una intervención que se ha prolongado durante varias horas. En este momento están siendo atendidos.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, tiene previsto desplazarse en las próximas horas a León para reunirse con la familia del policía, Isidro Gabino Sanmartín Hernández, y a continuación viajará a Granada donde visitará a los familiares de Jorge García Tudela.


La situación en la embajada durante toda la noche ha sido muy confusa, ya que quedaban terroristas en dos de los tres edificios que componen la legación diplomática y se han sucedido los tiroteos entre las fuerzas de asalto de Estados Unidos y Afganistán contra los terroristas.

Se desconoce si García Tudela habría fallecido en estas refriegas posteriores. El segundo funcionario muerto, de 45 años y que llevaba 30 años en el cuerpo, se encontraba en uno de los edificios cercanos al lugar donde explotó el coche bomba. Desde el inicio del asalto estaba desaparecido y no contestaba a las llamadas al móvil de sus compañeros.

La de muerte Sanmartín se produjo en los primeros minutos del asalto y habría sido provocada por el coche bomba que un terrorista suicida hizo explotar para volar un muro de la legación y abrir un boquete por el que accedieron a las instalaciones españolas, al menos, otros tres terroristas con armas cortas y lanzagranadas.

Aunque Mariano Rajoy insistió en que la embajada no era el objetivo de los terroristas porque la intención de los talibanes era asaltar una casa de huéspedes cercana en la que se hospedan militares y civiles norteamericanos, lo cierto es que los talibanes ocuparon buena parte del complejo español, hasta el punto de que todos los terroristas, según las primeras informaciones, fueron abatidos en el interior de la embajada.

Según fuentes policiales españolas, el ataque, que comenzó a las 15 horas (hora peninsular española) finalmente se ha saldado con una decena de muertos, entre ellos los dos funcionarios españoles. La "acción coordinada" contra la legación, tal y como la definen estas mismas fuentes, comenzó con la deflagración del coche bomba que abrió la entrada al resto del comando al recinto. Esa primera explosión, que tuvo lugar en el muro colindante a la casa de huéspedes, habría costado la vida a Sanmartín, que estaba de vigilancia estática en el perímetro, y a otros tres agentes afganos. Otros nueve afganos resultaron igualmente heridos en esa primera explosión.

A partir de ahí, la situación se convirtió en una ratonera para todo el personal español de la legación, parte del cual se escondió en los bunkers existentes en el recinto mientras otros policías españoles se unían a los intentos de las fuerzas armadas afganas y norteamericanas por repeler los disparos de los tres terroristas que lograron entrar al recinto, que se encuentra fuera de la 'zona verde' de seguridad de Kabul, en el distrito de Sherpur y en una de las avenidas más transitadas de la capital.

Confusión y contradicciones

Desde el principio del ataque ha reinado la confusión y las informaciones oficiales contradictorias. En un primer momento, Exteriores confirmó, tal y como todo indica, que el objetivo del atentado era la embajada, pero poco después, Mariano Rajoy, aseguró que era la casa de huéspedes. El propio ministro de Exteriores cambió durante la tarde la versión de su gabinete para acompasarla a la de Moncloa. El presidente, que en un principio solo habló de un herido de poca gravedad, terminó anunciando en un mitin la muerte del primero de los agentes españoles.

Durante la tarde del viernes, diversas fuentes oficiales dieron por controlada la situación en la embajada. Incluso el presidente dijo que todos los españoles "habían sido liberados". Sin embargo, al mismo tiempo otras fuentes policiales, de las que se hizo eco este periódico, insistían, como así ha sido, en que las refriegas con los terroristas en la legación durante la noche-madrugada afgana continuaban totalmente activas.

Los talibán han reivindicado la autoría de este atentado. A través de un mensaje en Twitter, su portavoz, Zahibulá Muyahid, ha indicado que el atentado ha sido obra de un suicida y ha dejado numerosas víctimas. "La guerra sigue a buen ritmo", ha subrayado.

En virtud del Real Decreto 927/2015 de 16 de octubre, aprobado recientemente por el Consejo de Ministros, Jorge Fernández Díaz ha ordenado que durante los próximos tres días la bandera nacional ondee a media asta en los edificios policiales en recuerdo de los dos policías muertos.


La embajada española de Kabul está custodiada por agentes de la UIP(Unidad de Intervención Policial, del Cuerpo Nacional de Policía). Estos agentes han sido formados en las técnicas de defensa y protección por los GEO (Grupo Especial de Operaciones), que con anterioridad también se ocuparon de la seguridad en la citada legación diplomática. En la actualidad la embajada española en Kabul contaba con poco personal. Así por ejemplo, no tenía ni consejero ni agregado del Ministerio de Interior.
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